Por Olga Trujillo, MD

El uso de medicamentos en el país ha venido presentando un alto interés tanto para los propios consumidores como para el Estado y las entidades de salud. Preocupa el costo de los medicamentos, su calidad y controles existentes para su distribución.

Ampliamente se ha hablado del alto costo de los medicamentos en Colombia comparado con otros países suramericanos. Desde los últimos tres años se ha venido trabajando desde el Ministerio de Salud y la Protección Social en la regulación del precio de los medicamentos, basado en el IPC (índice de precios al consumidor) el cual mide la evolución del costo promedio de una canasta de bienes y servicios del consumo final de los hogares en relación con un periodo base.

La última norma establecida para la regulación de los precios de medicamentos es la Resolución 718 de 2015, por la cual se autoriza el ajuste por IPC para los precios de los medicamentos regulados en las Circulares 04, 05 Y 07 de 2013 y 01 de 2014, de la Comisión Nacional de Precios de Medicamentos y Dispositivos Médicos. Ya son más de 500 medicamentos regulados por el Estado.

A comienzo de este mes, el Gobierno informó acerca de los cambios en la conformación de la Comisión Nacional de Precios de Medicamentos y Dispositivos Médicos, con la participación de los ministerios de Comercio, Industria y Turismo y de Salud, definido en el Decreto 205 de abril de 2016, que tiene como fin establecer un equilibrio en la fijación de los precios máximos de estos a nivel nacional. Aunque ya se han establecido medidas, se debe controlar el 100% de los medicamentos para evitar los abusos de algunas farmaceúticas e intermediarios, no solo para los pacientes sino para el sistema, ya que los recobros al Fosyga por medicamentos son billonarios y aumenta año tras año.  Las IPS deben adquirir medicamentos no genéricos, algunos para enfermedades catastróficas a costos elevados, dificultando y retrasando  la consecución y entrega a los usuarios, empeorando la salud de los colombianos y la estabilidad financiera del Sistema General de Seguridad Social en Salud.

Esperamos que esta vez si se ponga en marcha esta comisión, pues desde el 2013, donde los ojos estaban puestos en la reforma de la salud, se empezó a hablar de este tema y todavía hay mucho por hacer en el control que se debe establecer en los precios de los fármacos.

Las IPS deben adquirir medicamentos no genéricos a precios muy elevados

Por otro lado, existe también la duda en la calidad de los medicamentos genéricos, que ha llevado a propuestas como reemplazarlos por medicamentos de marca. Es una tendencia a nivel mundial el uso de genéricos, ya que han demostrado efectividad en el tratamiento de toda clase de enfermedades a menor costo. Mientras existan los adecuados mecanismos de control para una fabricación adecuada y segura, se deben seguir produciendo. El INVIMA ha establecido medidas de inspección estrictas para expedir los registros sanitarios. Ahora bien, si se restringe la producción de fármacos genéricos por dudas en la calidad, vale la pena entonces también revisar los controles impuestos por el INVIMA, porque de nada estaría sirviendo esta entidad.

@TrujilloOlga