Frente a la grave crisis desatada por cuenta de la falta de tarjetones para la votación de la consulta por Colombia, en la que participa el candidato uribista Iván Duque, el ministro del Interior, el putumayense Guillermo Abel Rivera puso de manifiesto su incompetencia y falta de talante.

Es lamentable que el manejo de los asuntos políticos del país esté en manos de un sujeto de tan baja catadura moral como aquel sujeto que llegó al ministerio del Interior sin merecimiento alguno.

El manejo que Rivera le dio a la falta de tarjetones, lavándose las manos y tirándole toda la responsabilidad a la cuestionada autoridad electoral integrada por la registraduría y el corrompido consejo electoral, evidencia el desgobierno que se vive en Colombia.

Ni el registrador, ni los magistrados del CNE ni el ministro Rivera son prenda de garantía para las elecciones presidenciales que están a la vuelta de la esquina. El fantasma del fraude y de la trampa está ahí.

Los colombianos han quedado plenamente notificados de la irresponsabilidad del registrador Galindo, pero también de la falta de rigor y profesionalismo del ministro Rivera.

Es altamente preocupante que las elecciones de nuestro país estén en manos de una cuadrilla corrupta e incompetente integrada por el registrador, los 9 magistrados del CNE y el ministro del Interior del santismo.

@IrreverentesCol

Publicado: marzo 11 de 2018