Tanto va el cántaro al agua, hasta que al fin se rompe.

¿Por qué hoy más de la mitad de los colombianos apoyaron una propuesta política de tinte comunista, socialista, progresista? 

En un país con unos indicadores económicos y sociales como los que tenemos, con un nivel de educación que está por debajo de los estándares internacionales, sin cultura cívica, ni religiosa; ha sido muy fácil que se haya armado un discurso de esta naturaleza, de este corte, que es la misma arenga que ha recorrido el socialismo bolivariano del siglo XXI desde hace dos décadas en todo el continente latinoamericano.

Lo que ha quedado en evidencia es una profunda división política y social en todo el territorio nacional sumado al fracaso del establecimiento en general por satisfacer las necesidades de una población cada vez más numerosa, cada vez más joven, que requiere de una serie de transformaciones económicas, sociales y políticas para llenar los vacíos existentes.

Sumado a una corrupción de la clase política y empresarial indolente, irresponsable y criminal.

Sumado a una derrota total de todo el establecimiento político.

Lo que Duque nunca entendió fue que los colombianos no votamos a favor de Duque; votamos para evitar la llegada de Petro al poder con todo lo que ello representa. 

Cifras relevantes:

  1. Endeudamiento: U$ 175.000 millones. 

Duque, recibió el país con una deuda externa superior a los U$130.000 millones y se endeuda en $ 43.000 millones, más. 

Esa deuda le cuesta a la nación cerca del 70% del presupuesto nacional. Es decir que el presupuesto nacional se va para pagar la deuda.

Es una cifra muy preocupante porque con toda seguridad seguirá creciendo y ahora, aún más, de manera vertiginosa teniendo en cuenta que, a todos los gobiernos progresistas, socialistas, les encanta asumir deudas y gastar en su infinidad de programas sociales.

Con el agravante que la capacidad de pagar la deuda se ha venido reduciendo. Y, se reducirá, aún más.

2. Déficit fiscal:

Duque, entrega un país con más de 80 billones de pesos con déficit fiscal. Que no sabemos cómo lo vamos a pagar. 

Por lo demás, el hoy ex ministro de hacienda Restrepo rompió la regla fiscal existente, sin ningún pudor, siendo, el, supuestamente, de origen conservador.

3. Balanza comercial:

Quedó en un saldo en rojo negativo: U$15.500 millones, de las más altas en la historia reciente de Colombia. 

3. Desempleo:

Sobre todo, en las mujeres y los jóvenes, superior del 20%. 

Este indicador sí que es preocupante porque en un país donde las madres cabezas de familia y los jóvenes son el motor de su economía toma una importancia social grande y relevante.

4. Corrupción:

Superó los niveles de los $50 billones.

5. Ineficacia e ineficiencia: 

Según el B.I.D, en Colombia se pierden otros $50 billones por ineficiencia e ineficacia.

  • Con una pobreza superior al 42%.
  • Con un crecimiento económico muy débil teniendo en cuenta la inflación.
  • Se incrementó el Salario Mínimo Vigente pero la canasta familiar, a su vez, se incrementó en un 20% reduciendo el poder adquisitivo de las familias y esas madres cabeza de familia. 

Eso, en qué se traduce, en más pobreza.

Al final, el poder detrás del trono será Juan Manuel Santos, el globalismo mundial en cabeza de Soros, en medio de la oscuridad de las tinieblas. 

Si el gobierno de Duque hubiera sido eficaz y eficiente, no hubiera quedado en manos de Petro.

Y, Álvaro Uribe… Puntilla: Qué Dios se apiade y tenga misericordia de Colombia.

Rafael Gómez Martínez

Publicado: junio 21 de 2022