El polémico exmagistrado auxiliar de la corte suprema, Iván Velásquez, ese mismo que departía alegremente con los enemigos políticos del presidente Uribe, cuando él fungía como investigador, creyó que era intocable y que podría imponer su estilo atropellador y atrabiliario en otros países, particularmente en Guatemala.

Desde hace algunos años, Velásquez fungía como jefe de la denominada comisión internacional contra la impunidad en Guatemala, organismo adscrito a la ONU.

El año pasado, el presidente de Guatemala, Jimmy Morales, había declarado a Velásquez como persona non grata, por sus abusos y desmanes, pues el gobierno pudo comprobar que el investigador colombiano se había abrogado atribuciones y funciones que no estaban dentro de su mandato.

La decisión del gobierno guatemalteco parece no tener reversa. Primero, se anunció que no se renovará el mandato de la misión que dirige Iván Velásquez, la cual caduca el año entrante. En criterio del presidente Morales, el abogado colombiano ha observado una injerencia indebida en asuntos internos de su país. Valga recordar que en Colombia, Velásquez fue fuertemente cuestionado por la manera brutal como adelantaba las investigaciones de la denominada parapolítica, llegando al extremo de embriagar a posibles testigos para sacarles testimonios con los cuales pudiera llevar a la cárcel a sus objetivos políticos.

Iván Velásquez ha desafiado alevosamente al gobierno guatemalteco, pasándose por la faja las decisiones del presidente Jimmy Morales quien se vio obligado a emitir una orden prohibiéndole la entrada a su país como en efecto sucedió hace algunas horas.

A través de un comunicado oficial se informó que “en consenso, el consejo de seguridad nacional recomendó al presidente de Guatemala, Jimmy Morales, prohibir el ingreso a territorio nacional del señor Iván Velásquez por considerarlo una persona que atenta contra el orden y la seguridad pública”.

No son menores los señalamientos que le han hecho a ese individuo que en este momento se encuentra en la ciudad de Nueva York, esperando instrucciones del secretario general de la ONU quien debería tomar atenta nota de las imputaciones en contra de su delegado.

El mandato de Velásquez era muy puntual y preciso y estaba enmarcado en la campaña emprendida por el país centroamericano para investigar los casos de corrupción. Pero desde su llegada, el exmagistrado auxiliar colombiano desbordó sus funciones, convirtiéndose en un perseguidor de oficio del gobierno del país en el que él está en condición de extranjero.

Lo cierto es que la decisión adoptada por el presidente Morales es irreversible e Iván Velásquez se ha quedado sin mandato y sin posibilidades de entrar por el resto de su vida al territorio guatemalteco. Una medida extrema, pero necesaria para ponerle límite a los abusos que ese personaje estaba cometiendo.

@IrreverentesCol

Publicado: septiembre 5 de 2018