La senadora cordobesa Arleth Casado, la heredera del movimiento de la familia López, investigada por recibir millonarios sobornos de Odebrecht.

Libardo López Gómez, cofundador junto a Remberto Burgos del departamento de Córdoba, fue uno de los grandes dirigentes de Colombia.

El Movimiento Mayorías Liberales, su casa política, de la que hicieron parte sus hermanos Edmundo y Jesús María, fue una de las más poderosas de la costa caribe.

El heredero de ese emporio electoral fue su hijo Juan Manuel López Cabrales, quien ocupó de forma ininterrumpida una curul en el senado de la República desde 1991 hasta el 14 de mayo de 2007, cuando fue capturado por orden de la corte suprema de justicia, en el marco de la denominada parapolítica.

Detenido en la cárcel La Picota, al sur de Bogotá, Juan Manuel López decidió que su esposa Arleth Casado Fernández debía asumir las riendas de su corriente política. Al fin y al cabo, el electorado de los López es de los más sólidos del país.

El resultado fue impresionante. En las elecciones de 2010, doña Arleth fue elegida en reemplazo de su esposo por más de 110 mil personas, la mayoría de ellas habitantes del departamento de Córdoba.

A nivel regional, los López siguieron controlando la política cordobesa. Entre 2004 y 2007, el hermano de Juan Manuel, Libardo López, fungió como gobernador de su departamento, cargo al que llegó, según las confesiones en el marco de la ley de justicia y paz, con el apoyo de los grupos de autodefensa.

Se ha descubierto que los senadores más poderosos de Córdoba estuvieron untados hasta los huesos en el escándalo de Odebrecht. El primero en caer fue el gran elector santista, Bernardo Ñoño Elías quien se ha convertido en una suerte de garganta profunda, delatando a propios y extraños. Semanas después, la justicia apresó a Musa Besaile a quien la fiscalía le ha compulsado copias con el propósito de que sea investigado por hacer parte de una banda de políticos criminales denominada los bulldozer, grupo criminal articulado por el corrupto Armando Benedetti Villaneda.

  • Sobre el papel de Benedetti en este entramado delincuencial, lo invitamos a leer El bulldozer.

La tercera dirigente cordobesa en terminar enredada con Odebrecht fue la senadora Arleth Casado de López contra quien la sala penal de la corte suprema de justicia abrió investigación preliminar.

De acuerdo con los investigadores, la congresista fue sobornada por Odebrecht para que, valiéndose de su altísima capacidad de influencia, favoreciera ante distintas entidades estatales los intereses corruptos de esa empresa de ingeniería.

De ser hallada culpable, la parlamentaria podría pasar por lo menos 7 años privada de la libertad, con lo que terminaría de sepultar al otrora imbatible movimiento que forjó el padre de su esposo, don Libardo López Gómez, poniéndole fin a una de las castas políticas con mayor trascendencia en el liberalismo de la costa caribe colombiana.

@IrreverentesCol

Publicado: noviembre 29 de 2017