Dentro del Gobierno la cartera de Justicia no es para nada sencilla. Además de las particularidades propias de la gestión administrativa de las entidades que están a su cargo, la cabeza de este sector tiene la gran responsabilidad de sacar adelante la renombrada reforma a la justicia.

Por más que se ha querido y varios Gobiernos lo han intentado, durante los últimos 20 años ha sido imposibe llevar a cabo una reforma que realmente logre solucionar los problemas estructurales que alejan a los jueces del ciudadano y que hacen que la administración de justicia muchas veces se vea como un anhelado sueño casi que imposible de cumplir.

La última vez que se estuvo cerca de lograrla fue en el primer gobierno de Santos. De hecho, el Congreso la aprobó y solo faltaba la sanción presidencial y su publicación en la gaceta oficial. Sin embargo, el escándalo por los innumerables micos que se colgaron en la conciliación de ese proyecto generaron tal nivel de revuelo nacional que le costó el puesto al entonces Ministro  y el desgaste político que le trajo a la administración fue tan fuerte que el proyecto no se volvió a presentar.

6 años después, pero ahora con Iván Duque en la Casa de Nariño, la entonces Ministra Borrero inició el trámite de un nuevo intento de reforma a la justicia. No obstante, el trámite fue para olvidar. De la Comisión Primera del Senado la iniciativa salió mutilada para que, tras una apretada aprobación en la Plenaria, los dificiles términos del Congreso la terminaran hundiendo por falta de trámite.

Lo preocupante de esta situación, más allá de las particularidades de todos estos proyectos, es que la ciudadanía sigue sintiendo que la justicia no opera, es excesivamente lenta, burocrática, fría y alejada.

Por eso, la llegada de Margarita Cabello al Ministerio de Justicia es una necesaria renovación que le inyectará el liderazgo necesario a esta reforma para que por fín salga adelante. El pueblo colombiano necesita que se acaben los falsos testigos, se respeten las garantías básicas de toda persona, se descongestione la rama, se despolitice la justicia y se elimine el clientelismo de los despachos.

Y para ello nadie mejor que la nueva Ministra. Su conocimiento y experiencia en la rama la llevaron a la Presidencia de la Corte Suprema de Justicia y para nadie es un secreto que sin un necesario entendimiento con los jueces y las Cortes es imposible llevar a cabo esta reforma.

Independientemente de las múltiples problemáticas que puede tener la Justicia, los colombianos necesitan sentir que pueden volver a confiar en sus instituciones. Ahora, que estamos ad portas del inicio de una nueva legislatura en el Conrgeso es momento de rodear a Cabello y darle el respaldo necesario para que haga realidad la tan anehlada reforma que le entregue a la ciudadanía una rama judicial integra, eficaz e imparcial.

¡Muchos éxitos Ministra!

@Tatacabello

Publicado: julio 19 de 2019