Un día antes de perder la 2da vuelta por la Presidencia, el entonces candidato Gustavo Petro afirmó en Twitter que votar por Iván Duque suponía empoderar a los traquetos de cada municipio del país. Desde entonces el mayor exponente de la “Colombia Humana” no ha parado de descalificar al nuevo gobierno, sus contradictores y el Presidente electo.

Muchos nos preguntamos si ese tono se mantendrá durante los próximos años y hasta qué punto conviene para una democracia tan altamente polarizada. En la que el asesinato de líderes sociales, defensores de DD.HH. y desmovilizados se ha convertido en el pan de cada día y ni el gobierno saliente ni la oposición entrante reconocen que es el resultado de la tolerancia con la siembra de coca producto del acuerdo de paz. Que diferencia con lo sucedido en México, donde los rivales del izquierdista AMLO reconocieron su triunfo sin mayor drama y están buscando ponerse de acuerdo en tema fundamentales del País.

Gustavo Petro ha demostrado ser un mal perdedor y sin ningún pudor ha invitado a la “resistencia” contra un Presidente que ni siquiera se ha posesionado, ha insultado a toda la clase política antioqueña al tacharla de corrupta y al margen de sus diferencias políticas con el ex-Presidente Uribe ha probado carecer de cualquier tipo de sencibilidad ante su actual estado de salud.

Es lamentable que el ahora senador Petro –que disfrutará de una curul en el Congreso gracias al nuevo estatuto de la oposición-, no contribuya a construir la paz que tanto dice anhelar y por el contrario, utilice las redes sociales, su presencia en medios y cualquier espacio público para denigrar lo que se aleje de su pensar. Un ejemplo triste que al parecer su hijo Nicolás imitó al cuestionar los dotes musicales de Silvestre Dangond por no ser petrista.

Ni qué decir de las declaraciones sobre Guachené, Jerry Mina y el Mundial de Rusia 2018 en que los éxitos de nuestra Selección se convirtieron en la oportunidad para que un resentido Gustavo Petro fomentase odios al referirse al Cauca y afirmar que la historia de Colombia está atravesada por la lucha de clases al mejor estilo de los discursos socialistas trasnochados y personajes polémicos como Chávez. Ojalá las siguientes legislaturas el Polo y los Verdes demuestren que muy a pesar de Petro si se puede hacer una oposición decente, sin insultos y con altura que contribuya a construir país y no a incrementar las irreconciliables divisiones en nuestro País.

@ChriGarces

Publicado: julio 6 de 2018