La coherencia, decía el politólogo e historiador Isaiah Berlín, era lo que hacía que lo que se piensa, se dice y se hace.

El núcleo de toda sociedad es la familia, la enseñanza que recibamos en nuestro hogar serán los cimientos que iremos desarrollando y fortaleciendo a lo largo de la vida, y nuestro comportamiento en la adultez será el reflejo de lo aprendido en la niñez. Por algo es conocida aquella frase de “el ejemplo comienza en casa”.

Vemos como politiqueros carecen de coherencia, pues para ellos es fácil mutar de ideas y planteamientos, y sorpresa la que se llevaría uno si mirara con mayor detenimiento su actuar. Para ese sector es fácil estar en la mañana con Dios y en la tarde con el diablo, o viceversa.

El presidente Santos ha dedicado su gobierno a fortalecer el mal ejemplo y su incoherencia, pues una cosa dice en los medios y otra la que hace. No olvidemos con qué discurso llegó al poder en 2010 y con cuál ha gobernado. Santos permitió que la Farc durante la negociación en La Habana continuara con sus acciones criminales, incluso las potencializaron. Miembros de Farc hoy se pasean por todo Popayán, Cauca y Colombia hospedándose en los mejores hoteles, viajando en primera clase y degustando la comida de lujosos restaurantes, todo pago por nosotros, los colombianos de bien. El Eln al ver semejante aval de Santos, hace lo propio mientras se sientan en Ecuador, esperando por otra claudicación. Solo Dios sabe qué adefesio salga, si es que sale, de esa mesa. Ser pillo paga en la Colombia de Santos

Los jóvenes son muy susceptibles y maleables, más cuando poco se preocupan por leer y conocer la historia de nuestro país, cómo se encontraba antes del 2002 y cómo con la Seguridad Democrática no solo se alcanzaron grandes objetivos sino que se revitalizó la nación; aunque hoy, de todo lo alcanzado muy poco queda.

El sector juvenil de este país ha entendido el mensaje de que con este gobierno todo vale y, que entre más violento se sea, entre más delitos se cometan, entre más se irrespete la norma y la autoridad mayores privilegios se tendrán. Es decir: los actos criminales son directamente proporcionales a los beneficios.

El 2018 será un año en donde la ciudadanía decidirá entre la democracia y la institucionalidad o la Farcdemocracia, que no es más que el camino de Venezuela. Hay mucho por hacer, continuamos en la defensa democrática de Colombia.

@AndresSaavedra_

Publicado: mayo 25 de 2017