Son las declaraciones del señor Fiscal General de la Nacional, el doctor Néstor Humberto Martínez de esta semana, han causado revuelo entre los colombianos y es que no es para menos, porque no logramos comprender como es que las Farc se acaban de enterar de que son billonarios, ya que en varias ocasiones el cabecilla Iván Márquez aseguró a medios Nacionales e Internacionales que esta guerrilla era demasiado pobre.

Causa malestar por no decir indignación que el presidente Santos, use indebidamente el tema de la paz, para hacer cualquier cantidad de concesiones a los guerrilleros de las Farc, incluso otorgar ayudas que no merecen. Los colombianos estamos siendo espectadores de una narco novela donde los malos se llevan los premios y quienes están esperando reparación se quedan viendo un chispero.

Es injusto ver que el Nobel se valga de cuanta ayuda, bono, renta diaria e incentivo, para asegurarle una gran suma de dinero a cada subversivo, mientras castiga a quienes debería ayudar. Para la guerrilla los decretos de Santos son muestra de agrado y camaradería y para los colombianos de bien, son el ejemplo de desprecio e indiferencia por parte de un gobierno tirano, que amenaza con decretar aumentos salariales injustos y desproporcionados.

Debemos recordar que el Gobierno Nacional corrió la maratón de la firma de decretos ley, entre ellos el No. 899 donde se encargó de hasta el más mínimo detalle para dar alivio económico a los guerrilleros de las Farc, ahora que nos confirman lo que todos ya sabíamos, que tienen cualquier cantidad de dinero y propiedades, no solo en Colombia sino que también en EE.UU. y varios países de centro américa, necesitamos que se nos diga cómo y cuándo van a reparar a sus víctimas, porque lo único que hacen es pedir, piden tierras, piden tiempo para entregar armas, piden tiempo para entregar niños, piden plazo para entregar caletas, piden y piden ¿y que dan?

A los colombianos no nos sirve que concilien y nuevamente hagan lo les de la gana, necesitamos que cumplan y que lo hagan ya, los bienes de las Farc deben ser entregado y/o perseguidos por la justicia ordinaria, esta supuesta paz necesita mayor control.

Si estos personajes tienen la disponibilidad para venir al Congreso a participar de eventos sociales y de sentarse con el primer mandatario a hablar de paz, de la misma manera pueden empezar a cumplir por lo menos lo que pactaron.

La frase que han acuñado los defensores no de la paz, si no de los intereses de las Farc, cada vez que alguien pronuncia un discurso que desentona y  tal vez los pone al descubierto es “el palo en la rueda de la paz” pues queridos colombianos, a esta alturas ya no es un palo, sino un madero en la rueda pinchada de esta paz, una paz de la que todos han oído pero nadie ha visto, esperemos a ver cómo sale el presidente con un billón de excusas para que inútilmente los colombianos depositen fe en este proceso, porque aquí la paz es la única que está en ceros.

@RigobertoBaronN

Publicado: mayo 10 de 2017