Hago un llamado a mis compañeros de gobierno que tuvieron relación con Odebrecht para que se lo digan a Colombia.

Sigue la firma constructora internacional Odebrecht en boca de medios de comunicación y de nosotros los colombianos, por el escándalo de corrupción en que se han visto involucrados senadores, exsenadores, particulares, funcionarios de la Agencia Nacional de Infraestructura ANI y el exviceministro de transporte, Gabriel García del gobierno del expresidente Álvaro Uribe, entre otros.

Poco a poco, la Fiscalía General de la Nación ha ido imputando cargos, al tiempo que recibe declaraciones de las personas detenidas que sirven de testigos mencionando nombres de otros, envueltos en este soborno. Aunque se esperaba mayor información de las autoridades de Brasil, sede principal de esta compañía, parecería que con lo manifestado por los primeros investigados, se va aclarando semejante trama.

Nombres van y vienen. Unos con mayor frecuencia que otros.  Nosotros, los que trabajamos en el gobierno de Álvaro Uribe, sentimos mucho desconcierto y decepción, cuando mencionan a nuestros compañeros como involucrados en este caso de corrupción de Odebrecht.

Cuando publicaron lo de Gabriel García, debo decir que me costó creerlo. Sólo lo acepté cuando él, en medio de este desastre, tuvo el valor para declararse culpable. Reconozco en él su decisión y espero que lo que ha dicho sea cierto, porque sería muy triste que terminaran enjuiciados quienes nada tuvieron que ver.

En declaraciones a la Fiscalía, por parte de Gabriel García y los demás imputados y detenidos, parece ser, según informaciones de prensa, que hay otros funcionarios del gobierno de Álvaro Uribe, que también recibieron contratos, coimas y sobornos.

Insisto en que me cuesta creerlo, sin embargo, siento el deber de defender y proteger el legado de Álvaro Uribe. Fui parte de ese gobierno y me consta su compromiso y su entusiasmo permanente por resolver los problemas de Colombia. De hecho, sin ninguna duda, afirmo que fue su gobierno el que permitió a Colombia salir del hueco en que se encontraba y nuevamente crecer y ser respetado internacionalmente.

Desde el julio 31, el Expresidente Álvaro Uribe ha venido pidiendo en su cuenta de Twitter que aquellos miembros de su gobierno que hubieren tenido relación con la firma Odebrecht, lo cuente.

Pienso que hubo contratos legales, con funcionarios que salieron del gobierno o que entraron a esa compañía terminado el gobierno. Si así fue, por favor declárenlo para evitar más rumores que hacen mucho daño. Si tuvieron otro tipo de relación, no ilegal, pero cuestionada por temas éticos, también cuéntenlo. Si recibieron coimas o sobornos, que de verdad no creo, espero que tengan el valor de decirlo.

El expresidente Álvaro Uribe ha estado al frente de cada acusación, de cada investigación a funcionarios de su gobierno, sin contar todas las investigaciones que él mismo tiene, por cuenta de calumnias e infamias. Todos los que trabajamos en el gobierno entre el 2002 y el 2010, tenemos el deber de proteger no sólo el legado de Álvaro Uribe, sino la obligación de decir la verdad, porque no creo que sea justo que él tenga que responder y llevar la carga de lo que no hizo ni conocía.

Hago un llamado a la reflexión a mis compañeros que alguna relación tuvieron con Odebrecht, en algún momento  del gobierno o después del 2010, que le digan a Colombia que pasó, cómo fue. Así mismo, si no tuvieron relación alguna y sus nombres han sido mencionados, que también lo aclaren, para evitar más ruido y rumores.

Son ustedes los únicos que tienen la verdad. No permitan que la credibilidad de una persona como Álvaro Uribe, que los ha defendido, tratado con mucho cariño, confiado en ustedes, a quien Colombia respeta y ve como única salida al desastre en que nos tiene Santos, pierda algo de su credibilidad, por hechos que ni conoció, ni sabe que ocurrieron.

P.D. En las campañas no olvidemos que Santos sigue vivo y coleando. Ahí está nuestro reto: ganarle, por encima de todo lo que es capaz de hacer.

@AliciaArango

Publicado: agosto 2 de 2017