Investigación de GUSTAVO RUGELES

Entre todos los asesores cercanos al poder y a los gobiernos de turno que le prestaron sus servicios a Odebrecht hay uno que había pasado desapercibido a pesar de ser su asesor jurídico en uno de los proyectos más cuantiosos que la cuestionada firma intentó ganarse en Colombia: el abogado Humberto De La Calle Lombana. De La Calle fue su apoderado titular en un pleito contra el Estado (Las Empresas Públicas de Medellín EPM) cuando Odebrecht fue derrotado en la asignación del contrato para la construcción de la presa y la central hidroeléctrica Porce III en Noviembre del año 2005, una obra estimada en US$911 millones de dólares, de los cuales el BID aportó US$200 millones y el restante estuvo a cargo de la EPM.

La EPM llamó a los diferentes oferentes a desplegarsus propuestas en Julio de 2004 y se presentaron tres firmas: El consorcio colombiano-español Hidro Porce, el consorcio argentino-colombiano ISS, el consorcio CCC Porce III -conformado por la constructora brasileña Construções e Comércio Camargo Corrêa (50%) y las firmas colombianas Conconcreto (32%) y Coninsa-Ramón (18%)-. También participó la brasileña Norberto Odebrecht, la cual terminó descalificada por no cumplir con los términos según informó en su momento la EPM, y el contrato fue asignado finalmente al consorcio CCC Porce III.

Ante la derrota y una vez agotadas las instancias de conciliación Odebrecht, acudió a las vías jurídicas a través de uno de los bufetes más prestigiosos del país, el del exvicepresidente Humberto De La Calle. Dos años después de la asignación, cuando estaban a punto de prescribir la instancia de reclamación, de La Calle asumió la defensa de Odebrecht y presentó una demanda ante el Tribunal Administrativo pretendiendo una indemnización económica por parte de la EPM e incluyendo en la reclamación al consorcio ganador, CCC Porce III.

El pleito duró cerca de cuatro años, hasta que misteriosamente Odebrecht decidió desistir de su reclamación el 18 de Agosto de 2011. Hasta el momento no se conoce un documento mediante el cual la oficina del doctor De La Calle haya cedido el poder que le fue entregado por Odebrecht.  Cuando fue consultado, el doctor De La Calle no negó haber asesorado a esa empresa, pero no precisó los términos de su defensa, la duración de su intervención, ni los honorarios que recibió por su asesoría jurídica.

No es el único caso en que ex jefe negociador del proceso de paz no ha sido transparente frente a las asesorías que ha hecho como abogado privado. Mientras ejercía como jefe negociador del proceso de paz con las Farc, De La Calle también representó a uno de sus amigos y ex compañeros de gabinete durante el gobierno de César Gaviria, el ex-presidente de Avianca Fabio Villegas.  Se trata de un pleito que la compañía Avianca enfrentó frente a los trabajadores de la aérolinea que reclamaban mejores condiciones laborales. De La Calle firmó memoriales como apoderado de Villegas al tiempo que ejercía y devengaba $19 millones de pesos mensuales por su rol como negociador en La Habana.

Igual ocurrió cuando Humberto De La Calle asesoró y le sirvió de puente al corrupto grupo Nule para llegar ante la Casa de Nariño y las diferentes entidades del Estado con las que el grupo Nule obtuvo contratos. Antes que aclarar sus negocios, el doctor De La Calle ha amenazado con presentar acciones judiciales contra los periodistas que han develado sus actividades económicas cuyos ingresos y registros bancarios en paraísos fiscales lo hicieron figurar en la reciente revelación conocida como los Panama Papers, donde apareció con cuentas en el extranjero sin que haya precisado el origen de los recursos y si estos fueron declarados debidamente ante la administración de impuestos en Colombia.

@GustavoRugeles

Publicado: Abril 20 de 2017