Las conversaciones entre el falso testigo Juan Guillermo Monsalve con su familia, comunicaciones legalmente obtenidas en el marco del montaje judicial erigido en contra del presidente Uribe, además de develar el talante mentiroso de ese delincuente, ponen en evidencia irregularidades penitenciarias que deben ser investigadas y sancionadas de manera inmediata y ejemplarizante. 

Es inaudito que un prisionero goce de privilegios como los que ostenta el delincuente Monsalve. Es alarmante confirmar que quien efectivamente manda en el INPEC, es el senador de las Farc, Iván Cepeda Castro –‘Don Iván’-, conocido de autos por sus vínculos con los narcotraficantes alias ‘Jesús Sántrich’ e ‘Iván Márquez’.

Abundan los casos de delincuentes a los que ‘Don Iván’ les ha tramitado privilegios en las cárceles de Colombia, pero el de Monsalve es un abuso inaceptable que debe tener consecuencias del más alto nivel.

El director del INPEC, general Humberto Mujica deberá decirle al país porque Monsalve, que purga su pena en una cómoda casa fiscal, goza de beneficios que no están contemplados en el código penitenciario. 

Lo primero: ¿Por qué ese criminal tiene acceso a teléfono con plan de datos, chat, computador y tabletas con conexión a Internet? El general Mujica debería mostrar la norma que permite que un interno tenga en su poder equipos de esa naturaleza. 

Así mismo, bueno sería que ese oficial narre porqué ese facineroso puede recibir la visita de manicuristas que él mismo define como mujeres con “cara de prepago”. O que explique si todos los reos de Colombia están facultados para poseer decenas de botellas de bebidas alcohólicas en sus respectivas celdas. 

Lo cierto es que ese oficial, que es el responsable de la seguridad de las cárceles de Colombia, debe dilucidar las legítimas dudas que asaltan a la sociedad, pues lo que está quedando en evidencia es que quien verdaderamente controla al sistema penitenciario nacional no es él, ni el ministro de Justicia, ni el presidente Duque, sino el senador de las Farc, alias ‘Don Iván’ quien, a punta de amenazas y de intimidaciones logra que sus prohijados -falsos testigos contra Uribe- tengan vida de reyes tras las rejas. 

Ojalá el Centro Democrático, que hace las veces de partido de gobierno, haya tomado atenta nota de las anormalidades que se han registrado en el caso de Monsalve para efectos de ejercer el merecido control político y, con toda verticalidad, exija un cambio en la dirección del INPEC, partiendo de la base de que quien llegue a ese cargo en reemplazo del incompetente general Mujica, sea una persona que no se rinda ante los pies de ‘Don Iván’.

@IrreverentesCol

Publicado: septiembre 2 de 2020