Una bien orquestada campaña del gobierno Santos y de sectores de izquierda representados por la senadora Claudia Nayibe López, pretendió la semana pasada borrar del mapa de Antioquia a Belén de Bajirá, un corregimiento habitado por 20 mil antioqueños y con una extensión de 100 mil hectáreas.

Santos prometió a los dirigentes del paro cívico y al gobernador del Chocó, ordenar al IGAC (Instituto Geográfico Agustín Codazzi) la publicación de un nuevo mapa de Antioquia sin Belén de Bajirá; y de un nuevo mapa de Chocó en el que, por arte de magia, aquel corregimiento apareció en su jurisdicción. Según Santos, esa será su manera de dirimir “salomónicamente” un litigio que por mandato constitucional es competencia del Senado de la República.

Hace 17 años, el senado abocó el conocimiento de las diferencias limítrofes entre los dos departamentos. En el año 2000, la asamblea departamental del Chocó, mediante ordenanza creó el municipio de Belén de Bajirá. Los antioqueños demandaron el acto ante el Consejo de Estado, corporación que dictó sentencia a favor de Antioquia en  2007, fundado en estas razones: es territorio antioqueño; sus habitantes se consideran antioqueños y pagan impuestos en Antioquia; su infraestructura y servicios los ha surtido siempre Antioquia (particularmente los médicos); la cabecera municipal que reconocen es Mutatá (Antioquia).

Contrariando los hechos y la sentencia del Consejo de Estado, Santos ordenó al IGAC cambiar los mapas y así arrebatarle a Antioquia -literalmente de un plumazo-, a Belén de Bajirá. El IGAC fue más allá de lo que le pedían: le “encimó” al Chocó otros tres lugares que nunca fueron objeto de reclamación por Chocó: Macondo, Blanquiceth y Nuevo Oriente, corregimientos de la jurisdicción de Turbo.

La dócil e incondicional aliada de Santos, la senadora Claudia Nayibe López, dio su apoyo inmediato a la maniobra de Santos. Escribió que: “Belén de Bajirá ha pertenecido a la región del Chocó desde 1508 y al departamento de Chocó desde su creación legal”.

La primera afirmación es descabellada. La senadora confunde el descubrimiento de América (1492) con el poblamiento del continente, un lento fenómeno de tres siglos. La segunda afirmación es mentira de cabo a rabo. Está comprobado que el IGAC falsificó sus propios mapas de Antioquia y Chocó; unos que venía publicando desde 1947.

La reacción antioqueña ante el atropello ha sido unánime. Primero protestó el gobernador Luis Pérez. En una larga alocución en Teleantioquia presentó el mapa oficial de Antioquia con 100 años de antigüedad. Declaró que el gobierno nacional, que Juan Manuel Santos personalmente, quiere “despedazar” a Antioquia para levantar un paro en Chocó; que ese acto es violatorio de la Constitución y humillante para Antioquia.

En la mañana del jueves 1 de junio, una delegación de congresistas oficialistas antioqueños fue recibida en Palacio. Los congresistas oficialistas cuestionaron la desfachatez e irresponsabilidad con la que trataron el problema el Secretario General de la Presidencia, Alfonso Prada, y el nuevo Ministro del Interior, Guillermo Rivera.

En la tarde se reunió la totalidad de la bancada antioqueña (incluido el Centro Democrático) en la presidencia del senado. Todos firmaron un enérgico comunicado cerrando filas en apoyo del gobernador y repudiando las decisiones del gobierno nacional. Exigieron una consulta popular para que se pronuncien los 20 mil habitantes afectados por el zarpazo y anticiparon que no aceptarán que el gobierno nacional le haga conejo a la voluntad popular.

El fin de semana aumentaron los pronunciamientos contra Santos y su gobierno. Lo hicieron el periódico El Colombiano, el Radio periódico Clarín, los diputados y concejales de Medellín, decenas de columnistas y ciudadanos del común en las emisoras y redes sociales.

Un congresista le dijo a LOS IRREVERENTES que “el presidente Santos y la senadora Claudia Nayibe se quedaron con el pecado y sin el género: hoy son personas repudiadas unánimemente por los antioqueños y tampoco van a poder cumplir la promesa que le hicieron a los chocoanos”.

La conclusión es que el irresponsable presidente Santos quiso apagar el incendio del Chocó con gasolina y ahora tiene incendiados a Antioquia y Chocó.

@IrreverentesCol

Publicado: junio 6 de 2017