Cesar Caballero, quien funge como experto en estadística, se ha dado a la tarea de violar el límite que existe entre los encuestadores y los activistas de un partido político.

Su estilo poco ortodoxo, en el pasado le ha costado la imposición de millonarias multas por parte del consejo nacional electoral.

A finales del año pasado, la empresa de Caballero, Cifras y Conceptos, fue multada por omitir información sensible en la ficha técnica de una de sus encuestas.

Cesar Caballero hace su trabajo, anteponiendo en sus propios intereses e inclinaciones ideológicas. Valga traer a colación que durante la campaña del plebiscito de 2016, la empresa Cifras y Conceptos llegó al extremo de publicar una encuesta que concluía que el SÍ obtendría el 74% y el NO un lánguido 19%. Los resultados de las urnas fueron totalmente distintos a las predicciones de Caballero.

De cara a las elecciones presidenciales de los Estados Unidos en noviembre de 2016, la cadena hispana Univisión –abiertamente promotora de la candidatura de Hillary Clinton-, recurrió al concepto de Cesar Caballero quien sin inmutarse daba por descontado que, gracias al inmenso apoyo del voto latino, la candidata demócrata ganaría las elecciones.

Para hacer esa “predicción”, Caballero le aseguró a Univisión que estaba utilizando un “modelo de probabilidad condicionada” que según él es una mezcla de “encuestas y otras cosas”.

Su fórmula no le funcionó ni en los Estados Unidos, ni en el plebiscito de Colombia. En ambos casos, los electores estaban en las antípodas de sus predicciones. Trump ganó en estados en los que Caballero predijo la victoria de Clinton y el NO en el plebiscito sacó 2.6 veces el porcentaje de votos previstos por Cifras y Conceptos.

De cara a las elecciones presidenciales colombianas, en las que todas las firmas encuestadoras coinciden en que el candidato uribista Iván Duque va a la cabeza, seguido por el chavista Gustavo Petro, Cesar Caballero sacó un estudio sin mayores explicaciones metodológicas que indica que la segunda vuelta será entre Duque y Vargas Lleras.

Mientras las encuestas más generosas le dan a Vargas un 8% de intención de voto, Cesar Caballero, como si fuera un hechicero, “pronostica” que el exvicepresidente de Juan Manuel Santos obtendrá entre el 20.9 y el 23.8% de los votos.

Nuevamente, Caballero utiliza su fallida fórmula del “modelo de probabilidad condicionada”. ¿Cuáles son esos condicionamientos? ¿Son variables objetivas, o subjetivas? La animadversión de Caballero hacia el uribismo es de vieja data. En el gobierno de la Seguridad Democrática, él salió en muy malos términos de la dirección del DANE. Su malestar con el Centro Democrático debió acrecentarse cuando recientemente su empresa le ofreció sus servicios profesionales a esa colectividad, con ocasión del procedimiento de selección de su candidato, el cual se realizó a través de una serie de encuestas.

Dados los antecedentes personales y profesionales de Caballero, las directivas del CD se opusieron a que Cifras y Conceptos hiciera parte del grupo de firmas encuestadoras que al final fueron contratadas.

Urge que las autoridades electorales establezcan controles sobre procedimientos irresponsables como los que utiliza Caballero que claramente distorsionan la realidad política nacional e inducen a error a los electores. Él, siempre tiene una excusa para explicar los desfases de sus estudios, pues acostumbra alegar que en la última semana antes de la fecha de las elecciones –cuando está prohibido divulgar encuestas-, la tendencia cambió dramáticamente

La democracia necesita de expertos en estadística que con rigor y profesionalismo muestren la realidad del momento y no hechiceros como Cesar Caballero que, con sus remedos de encuestas, manipulan a la opinión pública.

@IrreverentesCol

Publicado: abril 20 de 2018