Remberto Merlano, conocido de autos como el zar del alumbrado público, jefe de un clan político y empresarial en Colombia, le metió un golazo a la ciudad de Bogotá.

Pocas horas antes de que culminara el año 2017, cuando todo el país estaba adormecido como consecuencia de las fiestas decembrinas, Merlano tuvo un motivo para celebrar: le fue adjudicado el multimillonario contrato de los semáforos de Bogotá.

El negocio, que asciende a los $173 mil millones de pesos, le fue entregado en extrañas circunstancias a un consorcio denominado Movilidad Futura 2050, cuyos accionistas son las empresas Sutec y la multinacional alemana Siemens.

Lo curioso es que Sutec, que es de propiedad de Remberto Merlano, posee el 99% de las acciones del consorcio, mientras que el 1% restante le pertenece a Siemens.

LOS IRREVERENTES supieron que hace pocos días que la secretaría de movilidad de Bogotá tiene las evidencias que confirmarían que la empresa de Merlano presentó documentos falsos, razón por la que la adjudicación deberá ser inminentemente reversada.

De acuerdo con la información que manejan las autoridades distritales, las firmas de los estados financieros que Sutec presentó para ganarse la licitación, no coinciden con las reales, razón por la que se investiga si se trata de una alteración de los mismos para efectos de inducir a error al distrito.

Tanto la procuraduría como la fiscalía investigan esta monumental falsedad cuya primera consecuencia será la anulación de la adjudicación del contrato de los semáforos de Bogotá, licitación que desde siempre fue cuestionada por los organismos de control, toda vez que se pudo establecer que los primeros pliegos, en criterio de la procuraduría, apuntaban a favorecer a Merlano, lo que en efecto terminó sucediendo. Así mismo, el ministerio público advirtió que la adjudicación debía suspenderse alegando “falta de planeación e improvisación en el cálculo económico”.

Desde su génesis, el gigantesco contrato de los semáforos en Bogotá estaba diseñado a la medida de las necesidades del cuestionado Remberto Merlano quien, además de haber sido favorecido con las condiciones que impuso el distrito capital, al parecer entregó estados financieros adulterados, lo que obliga a una intervención inmediata de la fiscalía general de la nación para efectos de determinar qué delitos pudo haber cometido el tristemente célebre zar del alumbrado público.

Resulta inadmisible que a pesar de las advertencias hechas previamente a la adjudicación, la secretaría de movilidad de la capital haya hecho oídos sordos frente a las mismas, procediendo a entregar el contrato que hoy se encuentra en la mira de las autoridades a pesar de las que favorecieron al señor Remberto Merlano.

Por el bien de Bogotá, urge que ese contrato sea reversado y que la justicia proceda a castigar a todos aquellos que hicieron la adjudicación y, por supuesto, a aquellos que falsificaron documentos para quedarse con los casi $180 mil millones de pesos que le pertenecen a los bogotanos.

@IrreverentesCol

Publicado: marzo 26 de 2018