Muy grave que el gobierno Santos ande inventando cifras sobre educación para ver cómo repunta su imagen en las encuestas.

La educación es un asunto muy importante como para dejarla en manos de los políticos. Colombia debe avanzar hacia un modelo de educación concertada, que le permita a los padres, con ayuda del Estado, elegir el tipo de educación que quieren para sus hijos. La enseñanza pública, a manos de políticos y sindicatos, padece un estancamiento por haberse convertido en un instrumento de poder para quienes la controlan y un factor de atraso y sometimiento para quienes la reciben.

Recientemente, un grupo de académicos de la Universidad de los Andes, denunció que el gobierno Nacional ha manipulado los resultados de las pruebas Saber. Según ellos, el gobierno no ha podido explicar cómo logró el resultado más alto registrado en la historia de estas evaluaciones, con una altísima variación en 2016, respecto al año anterior. Por ejemplo, según el ICFES, en el área de matemáticas, los estudiantes avanzaron 17 puntos de un año a otro y los colegios oficiales mejoraron más que los privados.

Como las pruebas fueron hechas a estudiantes de los grados 3ro, 5to y 9no, una de las hipótesis de los profesores, para tratar de explicar tan marcada mejoría, es el incentivo que tienen los estudiantes de 5to y 9no, para obtener buenos resultados y eventualmente acceder a una beca del programa Ser Pilo Paga, sumado a las becas de excelencia docente que ofrece el Estado a los profesores con mejor desempeño. No obstante, consideran que no existe suficiente evidencia que permita atribuirle a estos hechos la diferencia en los resultados.

La falta de transparencia por parte del gobierno, permite sospechar que hay más preocupación por mostrar resultados, aunque sean manipulados, que por mejorar efectivamente la calidad de la educación. Politizar entidades técnicas como el ICFES y el DANE, instituciones que deben gozar de independencia frente al gobierno de turno, es un grave retroceso. Si dichas entidades se utilizan con ánimo político y sin transparencia, pierden credibilidad e impiden que el país sinceramente se evalúe. La evaluación transparente de las políticas públicas es la primera condición para poder tomar decisiones acertadas, con criterios técnicos y basados en la evidencia.

La efectiva evaluación de las políticas públicas permite racionalizar el gasto y la inversión pública, establecer prioridades, consolidar políticas de Estado a largo plazo, garantizar transparencia y un efectivo control ciudadano a los gobiernos, reduce el populismo y la demagogia, fortalece la democracia. Si Colombia efectivamente quiere transitar por el camino del desarrollo, tenemos que empezar por implementar buenas practicas, no solo en materia de política monetaria, sostenibilidad fiscal, seguridad jurídica, debemos empezar por contar la verdad y que la evidencia prime sobre la ocurrencia.

Es muy grave que el gobierno Santos ande inventando cifras sobre educación para ver cómo repunta su imagen en las encuestas. Este es un gobierno más preocupado en la percepción que en la seguridad, dedicado a manipular la estadística antes que a perseguir el delito. En este caso, está jugando con lo más sensible de una sociedad, la educación, que en ultimas es el futuro de todos.

@SHOYOS

Publicado: abril 14 de 2017