El miércoles 6 de febrero, pasadas las 10 de la mañana, María José Castaño, 51 años, 1,63 m. de estatura y apariencia bastante joven, salió de su domicilio. Lamentablemente, aún no ha regresado. Ese día, según su familia, presentaba síntomas de amnesia parcial. Toda acción que apunte a encontrarla es oportuna. Oración e información veraz son vitales para ellos.

El día de la desaparición, María José iba vestida de negro, con zapatos de plataforma cómodos del mismo color, con plataforma blanca. Tenía puestas unas gafas oscuras y llevaba un bolso de regular tamaño en la mano.

Se sabe, gracias al reporte de las cámaras de video, que abordó un articulado de Transmilenio en la estación de Mazurén, ubicada al norte de Bogotá.

Según versiones de personas que trabajan como vendedores ambulantes, algunos la vieron, recién desaparecida, en los barrios Garcés Navas y Florida, de la Localidad de Engativá. Incluso, en los últimos días, funcionarios del IDIPRON y de la Alcaldía han realizado barridas en zonas con afluencia de habitantes de calle.

Han pasado 15 días desde entonces. Sus familiares más cercanos no desfallecen. Numerosos medios de comunicación han difundido la noticia de forma constante.

Paralelamente, las autoridades están trabajando para encontrar a María José de manera conjunta: el CTI de la Fiscalía, el Gaula y la Policía están colocando lo mejor de su experiencia y su talento humano en este caso.

Por su parte, familiares y amigos de María José han organizado Velatones en diferentes ciudades de Colombia, han ofrecido eucaristías por su regreso y han compartido intensos momentos de oración.

La circulación de la noticia en emisoras, portales, noticieros de televisión y en redes sociales, incluyendo Facebook, Instagram, WhatsApp y Twitter, ha sido permanente. De hecho, personalidades de la vida nacional como actores y líderes de diferentes partidos políticos, han replicado trinos y fotos en sus perfiles particulares: El expresidente Álvaro Uribe Vélez, la modelo y presentadora Carolina Cruz y el periodista Daniel Samper, entre otros, se han unido a la causa.

En medio de este difícil momento, salta a la vista un dato que debe invitar a las autoridades a encender las alarmas: En Bogotá se presentaron 10 desapariciones diarias durante el año 2018.

Es decir, 3600 familias tuvieron que padecer la tragedia de la desaparición de uno de sus seres queridos durante el año pasado.

Con Todo Respeto: Es imperativo tomar medidas en el asunto, así como ubicar en los primeros lugares del ranking de problemas de seguridad de la ciudad el tema de las desapariciones, un flagelo que viene creciendo de forma silenciosa en Colombia.

Si tienes información de María José, te puedes contactar con los siguientes números telefónicos: 123 – Policía, 165 – Gaula o al 317 7976154.

@tamayocollins

Publicado: febrero 20 de 2019