Sin justicia, sin reparación y por supuesto sin verdad. Así se estructuró el remedo de proceso de paz con la banda terrorista de las Farc.

Las víctimas de esa estructura delincuencial no fueron tenidas en cuenta y las que resultaron conducidas a La Habana, en su gran mayoría fueron previamente untadas con la denominada “mermelada” santista, como es el caso de la indescriptible Yolanda Pinto, viuda del exgobernador de Antioquia, Guillermo Gaviria, asesinado, junto a otras personas, por un escuadrón terrorista de las Farc que previamente los había secuestrado.

Guillermo Gaviria y Gilberto Echeverri, el día que fueron secuestrados por las Farc

Yolanda Pinto fue sobornada por Santos, como muchos otros ciudadanos que en algún momento sufrieron los rigores de la violencia guerrillera. Ella no representa, ni mucho menos, a la familia del exgobernador brutalmente asesinado.

Con ocasión de los 15 años de ese crimen, el cabecilla de las Farc alias Timochenko hizo un acto de supuesto perdón, en el que le ofreció excusas a la viuda de Gaviria. Curioso que haya sido precisamente a ella que está en la nómina oficial como directora de la denominada unidad de víctimas.

Bueno sería, aunque jamás sucederá, que el máximo jefe de las Farc le pusiera la cara a las verdaderas víctimas de su estructura delincuencial y tuviera el coraje de ofrecer excusas por el dolor causado.

¿Por qué no buscó a Sofía Gaviria, hermana del gobernador baleado en estado de indefensión, quien desde el senado de la República ha sido una coherente crítica de los acuerdos Santos-Farc? La respuesta es evidente: el pacto de impunidad tiene como eje central el desconocimiento alevoso y sistemático de quienes no aplaudan como autómatas lo acordado en La Habana y aprobado ilegalmente, después de que el pueblo mayoritariamente votara por el NO en el plebiscito del 2 de octubre de 2016.

Yolanda Pinto es efectivamente la viuda de Guillermo Gaviria, pero hay que decirlo, ella ha abusado de esa condición de víctima para obtener réditos políticos. Ha utilizado el execrable crimen de su esposo para construir una carrera política que primero la llevó al senado de la República y hoy la tiene disfrutando de las mieles burocráticas, fungiendo como jefe de la unidad de víctimas, entidad que, hay que recordar, fue dirigida por el ahora prófugo Alan Jara, involucrado en un monumental desfalco en el departamento del Meta, del que él fue gobernador.

@IrreverentesCol

Publicado: mayo 7 de 2018