Las disidencias hoy por hoy tienen un papel protagónico en los medios nacionales e internacionales y se han convertido en el comodín del gobierno, por una parte es de esta manera que justifican la innegable ola de violencia en el país y al mejor estilo de los cínicos culpando a “otros” reafirman el compromiso de las Farc.

Para empezar ¿qué significa disidencia? Según la real academia de la lengua española significa: “grave desacuerdo de opiniones”, es decir la frase “disidencia de las Farc” traduciría “el desacuerdo de las Farc” que en teoría todavía son las Farc.

Partiendo de esta premisa ¿que si las disidencias son un grupo distinto a las Farc? No, no lo son. Son los mismos con las mismas, no se trata de un crimen residual como en varias oportunidades ha dicho el ministro de Defensa Luis Carlos Villegas, es la misma organización que continúa atentado contra los colombianos, sin miedo, ni culpa, pues ya está visto que este gobierno, no va a castigar a nadie y tampoco va hacer que paguen por los delitos que cometieron.

El asunto del narcotráfico, ha sido uno de los temas más relevantes en estos  últimos días, debido a la visita del embajador estadounidense Mike Pence, a quien se le vendió un sin número de planes y proyectos para disminuir los cultivos de coca, pero claro, todo conjugado en futuro, porque hasta el momento, son las disidencias quienes a capa y espada defienden las hectáreas sembradas.

Este gobierno no ha querido asumir su papel en la lucha mundial contra los ilícitos y ha permitido que los cultivos de coca aumenten de manera exagerada, pues batimos récord y alcanzamos las 188 mil hectáreas, lo que representa una producción potencial de cocaína de 710 toneladas métricas anuales.

¿Es coincidencia que las Farc jamás entregarán rutas del narcotráfico y que según lo dicho por el ministro de Defensa en La W, las disidencias no tengan otro objetivo distinto al de defender dichos cultivos? Simple, se trata del eufemismo al que en Colombia parece estamos acostumbrados.

Como quien cambia de identidad pero continúa siendo el mismo sujeto, es de esta manera en que las motocicletas siguen explotando como hace poco en el Guaviare, siguen existiendo enfrentamientos con el Ejército Nacional, continúan  las ofensivas contra nuestras Fuerzas Policiales, los niños siguen muriendo en medio del conflicto, como la niña de 13 años que falleció cuando pretendían reclutarla, es así que todavía encuentran caletas con armas, incautan toneladas de marihuana y así muchos más ejemplos de la paz sólida, estable y duradera de Santos.

Así que no se trata de confundir a los Colombianos,  ni de adornar con palabras bonitas la cruda realidad, se trata de hacer evidente lo que algunos quisieran ocultar, hoy los invito a que cuando culpen a las disidencias de las Farc de algún acto terrorista, analicen y tengan en cuenta que NO son dos conflictos, uno que supuestamente ya acabó y otro que empezó sin avisar. Siempre se ha tratado de un mismo conflicto, con los mismos protagonistas, la única diferencia es que en esta oportunidad, avanzan con mayor rapidez gracias a la complacencia del Gobierno Nacional.

 

@RigobertoBaronN

Publicado: agosto 19 de 2017