La farsa contra el presidente Uribe tiene el mismo corte de otros complots urdidos por Juan Manuel Santos, quien abandonará el poder con la satisfacción de haber dejado a su principal opositor y crítico enredado en un montaje judicial.

Abundan las evidencias de la forma como se estructuró ese tinglado, pretendiendo involucrar a personas de la mayor confianza del presidente Uribe, entre ellos sus abogados, particularmente el doctor Jaime Lombana Villalba y el congresista del CD, Álvaro Hernán Prada, quien también fue llamado a indagatoria por la corte suprema de justicia.

Se sabía que esta decisión iba a llegar. Los prevaricadores de la corte suprema que la estructuraron, la ambientaron a través de su vocero, el columnista antiuribista Daniel Alfonso Coronel Castañeda. En la propia corte, se buscaba el momento propicio. De hecho, semanas antes de las elecciones presidenciales, los magistrados que participan de la conjura, se abstuvieron de citar al expresidente Uribe a indagatoria, calculando que esa decisión generaría mayor solidaridad hacia el uribismo con lo que el candidato del CD, Iván Duque, obtendría un número mayor de votos.

El magistrado que lleva la investigación contra el doctor Uribe Vélez, el cuestionado José Luis Barceló, íntimamente ligado a la extrema izquierda –mantiene contacto directo con el senador comunista Iván Cepeda- anunció a los cuatro vientos que llamaría a indagatoria al presidente Uribe, llegando al extremo brutal de filtrarle la noticia al peor enemigo del exmandatario, el columnista Coronel Castañeda, con el fin de que este ambientara la medida que se conoció formalmente en las últimas horas.

El país está ante una situación de singularísima gravedad, la cual no puede ser soslayada y merece ser atendida con la seriedad y estatura política que amerita. En lo que al uribismo corresponde, los militantes y dirigentes del Centro Democrático deben tener la tranquilidad de que el presidente Iván Duque es un líder con la capacidad suficiente para darle el manejo que demanda esta crisis.

El partido, sus simpatizantes y los miembros de la bancada parlamentaria deben rodear y acompañar al gobierno entrante. La declaración brindada por el presidente Duque y su vicepresidenta, no deja espacio para las dudas ni las interpretaciones. Todos, empezando por el nuevo presidente, confían en la inocencia de Uribe quien con toda legitimidad ha decidido dejar su curul en el Senado para enfrentar la investigación espuria que se ha iniciado en su contra.

Las pruebas y el tiempo se encargarán de demostrar la bellaquería de que ha sido víctima el presidente Uribe y temprano o tarde los articuladores del montaje deberán responder penalmente por su comportamiento criminal. Esperamos que la comisión de acusaciones actúe con la diligencia debida e investigue los abusos de los magistrados de la corte suprema que evidentemente han violado normas elementalísimas respecto del debido proceso al que tiene derecho el doctor Uribe Vélez. A pesar de los pesares, no puede olvidarse que este es un Estado de Derecho en el que existen pesos y contrapesos.

Igualmente, Juan Manuel Santos no podrá quedar impune. Fue él, coadyuvado por organismos internacionales de inteligencia –se ha denunciado puntualmente al MI6 del Reino Unido- quien se encargó de delinear y poner en marcha el plan que hoy tiene al presidente Uribe adportas de ser capturado por orden de unos magistrados, que no se puede olvidar fueron los colegas y compinches de los criminales que hicieron parte de la banda delincuencial denominada “el cartel de la toga”.

A los millones de colombianos que confían en la inocencia del presidente Álvaro Uribe Vélez, les queda la tranquilidad de saber que su líder es un hombre intachable que es víctima de un montaje. Tarde o temprano la verdad terminará conociéndose. Mientras tanto, corresponde depositar un voto de confianza absoluta en el nuevo gobierno del presidente Iván Duque, cuya lealtad hacia el presidente Uribe y firmeza en la defensa de la legalidad están a prueba de cualquier hesitación.

@IrreverentesCol

Publicado: julio 26 de 2018