Supremamente graves son las denuncias expuestas por Andrés Palacio, director comercial de Teka Services SAS, que exponen un dañino actuar por parte de Huawei con la industria colombiana que se ve asaltada en su buena fe mientras la destruyen progresivamente.

El caso, para ponerlo en términos coloquiales, es muy sencillo. Huawei, la todopoderosa multinacional china, engañó a la empresa Teka Services mientras negociaban un contrato para obtener un precio que sin lugar a dudas los favorecía de manera desmedida.

Cuando los nacionales se percataron de esa situación e intentaron establecer unas condiciones comerciales justas para ambas partes sintieron la furia de la multinacional china que dio por terminados todos los contratos que tenían, incumplieron el pago de obligaciones por más de 3.600 millones de pesos, robaron equipos avaluados en 2.200 millones de pesos y se quedaron con cerca de 130 técnicos de la empresa colombiana.

Aunque estas cifras pueden ser irrisorias para una compañía con el músculo financiero de Huawei, tienen un impacto significativo para los empresarios nacionales y es por eso que este caso, a pesar de ser una discusión de dos empresas del sector privado, debe llamar toda la atención de las autoridades.

Para nadie es un secreto que hacer empresa en Colombia es casi que un milagro. A las dificultades propias del mundo de los negocios se le debe sumar la inestabilidad jurídica, las variaciones tributarias y los excesivos trámites burocráticos.

Por eso, cuando existen emprendimientos que logran superar esas barreras y consolidar proyectos productivos que generan trabajo formal a miles de compatriotas, estos deben ser respaldados por parte del Gobierno para que prácticas comerciales indebidas no los saquen del juego.

Si Huawei se comportó de esa manera con Teka Services, ¿qué seguridad tenemos los colombianos que no está haciendo lo mismo con otras empresas nacionales? ¿es este un actuar sistemático que está acabando con la industria colombiana? ¿por qué los chinos no respetan unas reglas de juego justas?

Por supuesto que Colombia es un País abierto a la inversión extranjera y al desarrollo del capital económico, pero es inaceptable que el Gobierno sea indiferente frente a unas prácticas comerciales dañinas que están acabando con la industria nacional.

Por ejemplo, ¿acaso el Gobierno Chino titubea para defender a Huawei de las sanciones comerciales de Estados Unidos?

La respuesta evidentemente es negativa. Los Gobiernos en estos casos dejan de ser meros espectadores para respaldar el desarrollo de su industria y más aún cuando las afectaciones que se generan no son producto de las particularidades propias del mercado, sino de actuaciones desleales que cercenan una relación comercial justa donde ambas partes se vean beneficiadas.

Ojalá que este llamado sea escuchado por el Ministerio de Comercio y la Superintendencia de Sociedades. La industria nacional respaldó contundentemente al Presidente Duque en su campaña y es momento que su Gobierno los respalde frente a prácticas abusivas que los están acabando.

@Tatacabello

Publicado: julio 26 de 2019