Probablemente, nuestros peores enemigos son los que no vemos. El miedo, a su vez, puede ser así. Ampliará las dudas en tu mente y hará que enfoques tu mirada en el riesgo de la caída o el dolor y que así pierdas de vista la posibilidad del vuelo y la aventura.

En efecto, según Mónica Tello, lo peligroso es que el miedo no solamente es invisible, sino es inexistente. Somos nosotros quienes lo creamos.

Algo similar nos sucede con Álvaro Uribe Vélez (AUV).

La sociedad colombiana creó un enemigo imaginario en la persona de AUV cuando los peores enemigos, los que no vemos, son las Farc en sus diferentes formas de lucha.

Ahora, nos encontramos paralizados frente al miedo de las Farc. A su vez, ellas se encuentran infiltradas en la sociedad colombiana, legalizadas, en el Congreso de la República, dándonos lecciones de moral, cerrando toda capacidad de aventura para los ciudadanos de a pie quienes vemos en medio de nuestra perplejidad donde los delincuentes le están ganando la partida frente al mal, como decía Álvaro Gómez Hurtado.

De hecho, durante la semana pasada el suscrito fue víctima del vandalismo y robo en Transmilenio en Bogotá. Unos venezolanos, sin darme cuenta, me robaron el celular en la estación de la 146. Al robar el celular, me hackearon la cuenta bancaria dejándome prácticamente en limpio.

Al comentar el hecho tanto a las autoridades, a Movistar, como a los bancos, su única respuesta fue: lo sentimos mucho, pero no podemos hacer nada. Quedándome paralizado con el pecado y con el género.

Menos mal, tuve la precaución de cumplir con mi deber cancelando mi declaración de renta el día anterior.

Porque al reclamar la póliza de seguro contra robos por celular, la respuesta de Movistar fue que primero tenía que poner el denuncio, luego tendría que entrar a un estudio interno para corroborar la información.

¿Cuánto ganan las compañías de celulares y de pólizas de seguros por cuenta de este chiste? En vez, de creer en el ciudadano de a pie, ponen en duda la información quedándose el pobre ciudadano con el pecado y con el género.

Es decir que el mal, triunfó sobre el bien.

De tal forma que los colombianos, en estos momentos en los cuales AUV será llamado a la indagatoria por la Corte Suprema de Justicia el próximo 8 de octubre por el tema de los falsos testigos del inefable senador Cepeda; tenemos una gran cantidad de dudas sobre lo que pueda suceder en este caso.

Estamos paralizados frente al temor que, evidentemente, la CSJ ponga preso a AUV.

Porque tanto va el cántaro al agua, que al final se rompe.

En tiempos pasados, el agua no llegaba a las casas. Las mujeres de entonces iban con cántaros a las fuentes de los pueblos o ciudades a coger el agua que necesitaba su familia.

Lo anterior, significa que quien se expone con frecuencia a las ocasiones de peligro tarde o temprano quedará atrapado en ellas.

Los colombianos, en general, nos expusimos a las situaciones de peligro con su cántaro frente al narcotráfico desde el gobierno de Samper y sus elefantes para llevar la comida a su casa terminando atrapados en la telaraña del proceso de paz con las Farc, impulsado y defendido por Juan Manuel Santos junto con sus áulicos, idiotas útiles que llamaba Lenin, por la paz.

De tal forma que en estos momentos de efervescencia y calor en medio de la campaña electoral para las regionales del 27 de octubre próximo, los colombianos estamos perdiendo la batalla en todos los terrenos frente al verdadero enemigo, las Farc, frente al mal.

Por ejemplo, han circulado las imágenes de abucheos hacia el ex presidente, hoy senador de le República en diferentes regiones del país. Me pregunto, si esos abucheos no corresponden a lo que se conoce como las diferentes formas de lucha con el fin de crear la zozobra y el caos general de la población tal como aconteció durante el 9 de abril, el Bogotazo.

La segunda reflexión de la presente columna de opinión, es si AUV tendrá un juicio justo el próximo 8 de octubre ante la CSJ cuyos magistrados, está probado, tienen como objetivo llevarlo a la prisión bien sea por las buenas o las malas.

Claro, como los honorables magistrados, en sus diferentes formas de lucha, dejaron a Santrich, el de las gafas, libre e impune; ahora quieren ejercer la Justicia con AUV.

Tanto va el cántaro al agua hasta que se rompe.

O los colombianos nos ponemos del lado correcto de la historia en defensa de AUV, con todos sus defectos, o veremos con nuestros propios ojos lo que es capaz el Socialismo bolivariano del siglo XXI en sus diferentes formas de lucha.

De hecho, lo estamos viendo durante esta campaña electoral.

Puntilla: El verdadero enemigo no es AUV, el verdadero enemigo son las Farc.

@RaGomezMar

Publicado: septiembre 24 de 2019