El descaro de Hollman Morris.

La semana pasada, el portal Kien y Ke, reveló cómo Morris desde Canal Capital, montó una infraestructura de seguimiento a varios periodistas.

La noticia salió en diferentes medios de comunicación, Hollman decidió callar hasta que no pudo más y citó a una rueda de prensa para victimizarse (su especialidad), no sin antes consultar abogados para desvirtuar o quitarle relevancia a tan graves señalamientos.

La justificación de Morris se basa en que Canal Capital es un medio de comunicación, como varios en el país, el cual contrata una empresa para realizar “monitoreo de medios”. Hasta ese punto es válido el testimonio, lo hacen también las alcaldías, gobernaciones y demás empresas privadas para tener una percepción de imagen.

Lo que Hollman Morris no supo explicar y deberá explicar al Contralor de Bogotá, es por qué realizaba este seguimiento a cuentas en Twitter que no tienen nada que ver con “percepción de medios” como es el caso de María Fernanda Cabal y el mío.

En los trinos que se guardaban en el canal de televisión pública, figuran algunos que realicé en el año 2013 sobre Venezuela y su corrupción. Por qué Hollman Morris estaba tan interesado sobre mis opiniones del vecino país y por qué guardaban aquellos trinos bajo una carpeta titulada: Trinos de Leszli Kálli, ¿esquema de seguridad Hollman Morris?

La explicación de Morris ante Julio Sánchez Cristo el pasado lunes en La W Radio, era porque yo mantuve una pelea muy fuerte con el alcalde Gustavo Petro en donde realizaba señalamientos de corrupción y misoginia por parte de la administración de la Bogotá Humana en mi contra. Hollman sin ninguna vergüenza, no dudó en señalar de “locura” mis cuestionamientos en ese momento en el cual manifesté ante otros medios de comunicación, que era víctima de una cadena de cuentas falsas y reales que eran pagas desde el distrito para desviar el debate ante los señalamientos.

La mano derecha del alcalde y amigo personal de Morris, era Daniel Winograd, al cual grabé, comprobando los tratos a los que estaba siendo sometida.

Mi pregunta sigue en el aire, ¿a Morris lo mandó Petro a realizar seguimientos o fue iniciativa propia? Si lo que yo escribo en Twitter es “una locura”, ¿por qué usar dineros públicos para seguir lo que escribo?

Morris debe responder y ojalá la contraloría de Bogotá, revise las denuncias que instauré con pruebas en el año 2013 en contra de la alcaldía más corrupta que he conocido. Y de paso, que la Fiscalía y Personería, me digan qué pasó con todas las pruebas que aporté y que el exfiscal, supo a bien tapar.

PD. Esta semana vimos una denuncia que realizaba una amiga cercana a Hollman Morris en la cuál señalaba a su esposa, Patricia Casas, de usar los escoltas que la Unidad de Protección le asignó al concejal para amedrentar a esta mujer en su residencia.

Hollman, el cuerpo de seguridad que se le asignó a usted, no es para que su mujer intimide a sus amigas. No sean descarados en el uso de los recursos públicos.

@leszlikalli