Cada vez son más las evidencias que confirman que el proceso contra Santiago Uribe, hermano del expresidente Uribe, está erigido sobre el decir mentiroso de unos testigos falsos.

Se ha denunciado cómo el agresivo senador comunista, Iván Cepeda, se ha dado a la tarea de recorrer las cárceles colombianas buscando testimonios contra el ganadero procesado por su supuesta participación en el grupo denominado los doce apóstoles.

Existen evidencias de ofrecimientos de dinero, traslado de cárceles, y hasta asilos políticos a delincuentes que se encuentran dispuestos a mentir sobre Santiago Uribe.

La más reciente revelación corrió por cuenta del coronel de la policía, Pedro Manuel Benavides, quien fuera comandante de la estación de policía del municipio de Yarumal, lugar en el que supuestamente operaron los doce apóstoles.

Ante un juez de la República, el coronel Benavides declaró que el condenado mayor, Juan Carlos Meneses, lo citó a una reunión en un bar. A ese sitio llegó un representante de la estructura narcotraficante denominada clan de los Comba, quien le ofreció la astronómica suma de $500 millones de pesos a cambio de declarar contra Santiago Uribe.

En su declaración rendida bajo gravedad de juramento, el coronel aseguró que quien lo contactó, “manifestó que necesitaban destruir políticamente a Álvaro Uribe, me ofrecieron $500 millones de pesos y afirmaron que contaban con $5000 millones de pesos para comprar testigos”.

Un dato explosivo y extremadamente revelador del testimonio del oficial de la policía, tiene que ver con la injerencia de la dictadura venezolana en el complot contra el hermano del presidente Uribe. Al decir del testigo, los ejecutores de la trama le aseveraron que contaban con el apoyo de “Hugo Chávez y de su ministro Nicolás Maduro, quienes tenían enlace con Iván Cepeda y Piedad Córdoba, políticos interesados en destruir a los Uribe”.

Desde hace mucho tiempo el propio expresidente Uribe denunció a Iván Cepeda por estar detrás de una operación sistemática de ubicación y compra de testigos. De manera insospechada, atrabiliaria y perfectamente ilegítima, la corte suprema de justicia, en vez de investigar a Cepeda por aquellos hechos, resolvió convertir a Uribe –que es la víctima-, en victimario. El mundo al revés.

Lo cierto es que el testimonio del coronel Pedro Manuel Benavides resulta en extremo esclarecedor. Confirma el interés de cobrar venganza por parte de sectores que durante el gobierno de Uribe resultaron perjudicados, como es el caso del clan de los Comba y ratifica una vez más que el cuestionado capitán Meneses, protegido por la extrema izquierda colombiana y latinoamericana y condenado por sus vínculos criminales con estructuras mafiosas, es un mentiroso redomado que estuvo encargado de erigir el montaje contra Santiago Uribe, tarea para la que dispuso de toneladas de dinero.

@IrreverentesCol

Publicado: abril 12 de 2018