Sin lugar a dudas, estamos viviendo un período en la historia donde la democracia occidental definirá si es un modelo político y económico viable o, si es como lo menciona Jean Francois Revel tan solo un punto en la línea del tiempo de la historia de la humanidad.

El sistema democrático, financiero y económico occidental como está concebido genera una serie de desequilibrios y desencantos entre la población que conducen a los fenómenos políticos como Donald Trump, quien por lo demás cuenta con el 70% de aprobación de los norteamericanos.

Sin ir más lejos, el inestable sistema democrático en  latinoamericana no se ha logrado construir un modelo económico que satisfaga a la mayoría de la población conduciendo a los gobiernos caudillistas que imperan en la región, más de izquierda que de derecha con los resultados económicos conocidos como en la Venezuela de Maduro.

Nos debatimos entre una etérea discusión entre lo que hoy llaman la izquierda y la derecha como forma de vida cuando a millones de personas lo único que desean es conseguir un empleo para sobrevivir.

Nos debatimos entre si debemos cargar tributariamente a los más ricos para que el Estado pueda conseguir los imperiosos recursos con el fin de cubrir sus enormes gastos burocráticos o si debemos redistribuir el ingreso cuando lo que necesita el individuo es no solo conseguir un empleo estable y duradero sino mejorar sus ingresos actuales ante las necesidades apremiantes de la vida moderna.

Los resultados electorales que arrojaron la primera vuelta de las elecciones en Francia fueron, precisamente, un brutal castigo a los partidos políticos tradicionales, socialista y derecha, vs los nacientes movimientos en cabeza de Macrom y Le Pen; dos movimientos que contrastan en su ideología política pero que son una muestra de lo que sienten los franceses en este momento.

Veamos, quienes pasaron a la segunda vuelta.

Por un lado, se encuentra Emmanuel Macrom un joven francés especialista en la banca de inversión, socio del conglomerado financiero Banca Rothschild, quien termina siendo asesor económico del gobierno de Hollande.

Nace, entonces, la primera pregunta: Si el gobierno de Hollande ha sido un fracaso: ¿por qué los franceses premian al joven Macrom en la primera vuelta?

Tal vez, el triunfo de Macrom en primera vuelta se da porque reúne una serie de condiciones emocionales y personales que a los franceses les encanta. Es joven, sus ojos, su romance con una mujer mayor que él 26 años. ¿Es normal que un joven se enamore de una mujer mayor, 26 años?

Macrom, supo capitalizar a su favor esos factores para “colarse” por el medio reuniendo la insatisfacción la ciudadanía en general con el gobierno socialista de Hollande.

Para poner en contexto, algunos indicadores económicos de la France al 2016: PIB apenas creció 0.3%, desempleo del 10%, Tasa de inflación: 1.2% (cuando la inflación es baja es porque el aparato productivo no está produciendo lo que debe producir), Balanza Comercial: – 6,568, Deuda Pública en un 96% del P.I.B, Tasa interbancaria -0,33.

¿Por qué los franceses premian a Macron? O, lo que quieren hacer lo imposible para Le Pen no llegue al Eliseo.

Por el otro lado, se encuentra Jean Marie Le Pen, una mujer que heredó de su padre el capital político sabiendo capitalizar el momento de insatisfacción general con el sistema económico y democrático como está concebido.

Le Pen, en contravía del poder económico, medios de comunicación, elite política, se ha ganado un espacio teniendo en cuenta que en las últimas elecciones parlamentarias del 2015 el Frente Nacional quedó en primer lugar pero no alcanzó la mayoría.

Con ese resultado, las elecciones del 2015, la crisis del sistema democrático francés quedó en evidencia. Crisis que se confirmó con las últimas elecciones donde el movimiento de Macrom, creado apenas hace un año, junto con el Frente Nacional liderado por Le Pen quienes pusieron en jaque a los partidos políticos tradicionales franceses.

El resultado del Frente Nacional es una muestra de una cantidad enorme de ciudadanos que se echan en brazos de un partido antisistema que fía la mejora de Francia a la salida del euro y el cierre de fronteras para los inmigrantes, pero también para las mercancías. Votantes de derecha y de izquierdas rechazan junto a Le Pen los perjuicios que achacan a la mundialización: el paro y la precariedad del sistema económico (Ver Pero, entonces, ¿quién ha ganado las elecciones en Francia?)

El FN sacó 6 millones de votos en las parlamentarias del 2015. En el 2017, pasó a segunda vuelta presidencial. ¿Será que se produce un Frexit en dos semanas?

Puntilla: Según la revista Dinero los empresarios están preocupados por la economía. Desde hace cuatro años, por lo menos debieron estarlo. A llorar al mono de la pila.

@RaGomezMar

Publicado: mayo 2 de 2017