El gobierno de los Estados Unidos tiene el firme compromiso de blindar a su país de la presencia de políticos involucrados en actos de corrupción. El objetivo del Departamento de Seguridad Interna -DHS, en inglés- consiste en impedir que personas que hayan participado en actos ilícitos, tengan la tentación de huir a los Estados Unidos.

Ha trascendido que el gobernador de Nariño, el cocalero Camilo Romero, fue informado de la cancelación de su visa de turismo, concedida por las autoridades estadounidenses.

El Departamento de Estado, tiene la costumbre de no dar explicaciones cuando niega o cancela una visa. Pero los antecedentes del gobernador Romero, permiten inferir cuáles fueron las razones por las que nunca más en su vida podrá volver a pisar territorio estadounidense. 

Romero está en la mira de la fiscalía por haber entregado, a través de un decreto, la comercialización del aguardiente del Nariño, a un empresario que apoyó financieramente su campaña política. 

Las autoridades judiciales, no entienden por qué el gobernador de Nariño le adjudicó un negocio que mueve más de $100 mil millones de pesos al año a una compañía sin experiencia ninguna, como en efecto es la empresa del mecenas de su campaña.  

  • Sobre ese acto de corrupción, le recomendamos leer El farsante

Hace pocas semanas, la fiscalía acusó formalmente a Romero ante la corte suprema de justicia, donde deberá responder por los delitos de contrato sin requisitos legales, interés indebido en la celebración de contratos, falsedad material en documento público, falsedad ideológica en documento público y asociación para cometer delito contra la administración pública.

Pero el de la industria de licores de Nariño, no es el único acto ilícito en el que Romero aparece involucrado. 

Con ocasión del descubrimiento y posterior desmonte de la red de chuzadores ilegales, se supo que una de las víctimas de esas interceptaciones era el fiscal que adelanta la investigación contra Romero por el caso de la adjudicación del negocio del aguardiente. Coincidencialmente, la persona que llevó a cabo la chuzada, el coronel retirado del ejército Carlos Andrés Pérez, nació y vivía en Ipiales, ciudad cuyo alcalde es el padre del gobernador Camilo Romero.

Lo cierto es que la cancelación de la visa de Romero envía un mensaje en el sentido correcto. Estados Unidos es un país que no permite la presencia de políticos corruptos en su país y él -Romero-, tiene una gran dificultad para explicar el negociado de la industria de licores de su departamento. 

A ese caso de corrupción, se suma la oposición rabiosa de Romero a la fumigación de cultivos ilícitos. Nariño está entre los departamentos con mayor número de hectáreas cultivadas con coca. Tumaco, se ha convertido en uno de los lugares más peligrosos del planeta, por cuenta de la coca. Igualmente, ese municipio, se ha consolidado como uno de los principales puntos de salida de cocaína por vía marítima, todo bajo la mirada complaciente del gobernador Camilo Romero. 

Gracias a la acertada decisión del gobierno estadounidense, Camilo Romero entra al poco exclusivo club de políticos colombianos sin visa estadounidense, grupo que lidera el narcopresidente Ernesto Samper Pizano.

@IrreverentesCol

Publicado: septiembre 25 de 2019