La Superintendencia Nacional de Salud  solo se preocupa por cerrar hospitales a lo largo y ancho del país, como sucedió con la E.S.E Hospital Departamental San Francisco de Asís de Chocó, y ejecutar intervenciones como la que se realizó a Saludcoop y al Hospital San Diego de Cereté, entre otros casos. La intervención al hospital de  Córdoba, funcionó a medias, dejando deudas millonarias; el sindicato de esa institución insiste en que el proceso de intervención causó mayor devastación que ayuda. El hospital fue intervenido por la Supersalud mediante la resolución No.01309, en septiembre de 2008, a causa de su grave crisis. Una vez establecida la intervención se eligió un nuevo gerente. Las últimas administraciones del hospital, un secreto a voces, han estado en manos de la excongresista Zulema Jattín y del senador del partido de la U Martín Morales. La politiquería ha llevado al hospital a la peor crisis en toda su historia.

Resulta indignante, que en el mismo Córdoba, donde se cierra un hospital por falta de recursos y malos manejos por influencia politiquera, se entregue por casi tres años, 50.000 millones de pesos a IPS para suministrar medicamentos para pacientes con hemofilia que nunca existieron y más de 5.000 millones de pesos en tratamientos para niños con retraso en el desarrollo que tampoco existieron. Todo lo anterior durante la administración del exgobernador Alejandro Lyons Muskus. ¿Cómo se explica, que el tratamiento para hemofilia que no está incluido en el POS y que tiene que llevar el visto bueno del Comité Tecnico-científico de las EPS correspondientes, sea aprobado sin verificación de afiliación de los pacientes? ¿Cómo se están llevando a cabo los recobros al Fosyga de estas cuentas fraudulentas? ¿Qué controles está realizando el Superintendente Norman Julio Muñoz Muñoz para controlar estos desfalcos? ¿La Secretaría de Salud de Córdoba está realizando las actividades de vigilancia y control que le corresponde?

Ñoño Elías es uno de los políticos corruptos que controla la salud en el empobrecido departamento de Córdoba.

Acá, claramente se nota la mano oscura y corrupta de políticos sin escrúpulos como el tristemente célebre “Ñoño” Elías y su colega –o compinche, según como se quiera mirar el asunto-, Musa Besaile, hermano y mentor del actual gobernador de Córdoba, Edwin Besaile.

Es bien sabido que la Supersalud es una institución con focos de corrupción identificados años atrás, en vez de ejercer sus principales funciones como son promover el mejoramiento de la calidad en la atención en salud y fortalecer la inspección, vigilancia y control del aseguramiento en salud, promueve el desangre del Sistema General de Seguridad Social en Salud colombiano.

El exministro de Salud Diego Palacio en su momento denunció que un trabajador de la Supersalud confesó haber recibido un soborno para desaparecer el acto administrativo con el cual fueron multadas. Cómo este trabajador hay muchos que se prestan para todo tipo de actos de corrupción a todo nivel en el Sistema de Salud.

Y como siempre, los grandes damnificados son los usuarios quienes ven, con impotencia y frustración, cómo el sistema les niega servicios que para muchos resultan vitales, mientras unos dirigentes políticos corruptos llenan sus bolsillos con dinero que debe ser destinado para la adquisición de equipos y medicamentos.

@IrreverentesCol