Ernesto Samper Pizano, ese mismo que llegó a la presidencia de la República con el apoyo decidido de la mafia y en cuyo gobierno fueron asesinados los testigos de esa operación criminal como la narcotraficante y examante de él, Elizabeth Montoya de Sarria, conocida con el alias de la Monita Retrechera y el jefe de la oposición, Álvaro Gómez Hurtado, ha hecho un señalamiento canalla contra nuestras Fuerzas Militares al indicar que hay soldados entrenados para violar a menores de edad. 

A través de su cuenta de Twitter escribió que “comparto la posición de mi hermano Daniel de que el problema de los militares violadores, además de ser un caso judicial que debe ser castigado ejemplarmente, es un problema de fondo por el hecho de que haya soldados entrenados institucionalmente para éste tipo de actos”.

Escalofriante que una persona que fungió como Jefe de Estado y como comandante supremo de las Fuerzas Militares, tenga la desfachatez de aseverar que el Ejército de Colombia utiliza la violencia sexual como arma de guerra. 

¿Acaso él dio ordenes para que durante el cuatrienio en el que fungió como presidente, se llevara a cabo ese tipo de “entrenamiento”? ¿Tiene pruebas de que en los manuales de las Fuerzas Militares y de Policía existan esas instrucciones? 

A través de una dura carta, el comandante del ejército, general Eduardo Zapateiro le respondió a Samper diciéndole que “hasta la fecha nunca había tenido conocimiento de una situación tan aberrante, nadie me ha informado sobre la existencia de semejantes contenido en los planes de formación de nuestros soldados; al consultar con los responsables dentro de las dependencias de la Institución, me confirman que eso no es cierto…”.

Al final de la comunicación, el alto oficial asegura que “sería impensable que alguien que ha desempeñado la Presidencia de la República pudiera hacer una afirmación de tal gravedad sin contar con las pruebas certeras de lo que está diciendo y, sin duda, como ciudadano de bien ofrecerá dichas pruebas a las autoridades competentes”.

Y así debería ser. Samper está en la obligación de entregar las evidencias de la grave acusación hecha contra el Ejército nacional, señalamiento que desnuda la sucia naturaleza de quien logró gobernar al país gracias a una sucia alianza con el Cartel de Cali.

En vez de hacer acusaciones miserables contra nuestras Fuerzas Militares, Samper debería acercarse a la justicia para responder por hechos que aún son materia de investigación como el magnicidio de Álvaro Gómez Hurtado.

@IrreverentesCol

Publicado: julio 3 de 2020