Respuesta del Concejal de la Familia a Editorial de El Espectador sobre Bus de la Libertad

Me permito aclarar algunas inquietudes a propósito del Bus de la Libertad: ¿negamos la existencia de los niños y niñas trans? No la negamos, la reconocemos y respetamos como circunstancia excepcional. ¿Qué debe hacer un padre si su hijo de 6 años le dice que se siente mujer? Los hijos serán siempre hijos y tendrán nuestro amor incondicional. Aunque estoy seguro que con estrategias de persuasión en amor, ese niño podrá aceptar y desarrollar su sexualidad (que se forma) según su sexo (con el que se nace). ¿Prefiere un hijo muerto a un hijo trans? Prefiero un hijo vivo conforme a su conciencia, porque celebro la vida.

¿Desconoce los estudios científicos que afirman que se puede transitar de un género  a otro? Los pongo en duda y también conozco otros estudios que afirman lo contrario. El conocimiento científico no es de “verdades” definitivas, siempre está en discusión e incluso, tales investigaciones dependen de la orientación ideológica que cada universidad o Think Tank tenga.

Denominan “ignorancia” a nuestra expresión reflexiva y consciente, y a no creer en su enfoque absolutista. ¿Quién les otorga potestad para oficiar como nuestros evaluadores intelectuales? ¿No es injusto que nos asocien con los nazis y nos señalen como responsables de homicidios a personas Trans? ¿De cuándo aquí constituye un delito pensar que en la complejidad humana no deben negarse los hechos biológicos, y que divulgarlo y compartirlo con otros es hostigamiento? ¿Por qué reivindicar el derecho de los padres a formar a nuestros hijos, y el respeto a la autonomía escolar se considera un discurso del odio?

Con algunos colectivos LGBTI se puede hablar, pese al abismo que hay entre las partes. Pero algunos de extrema, y feministas radicales nos gritan “lárguense”, en lugar de llamar a la cordura. Claro, no es fácil pero tampoco imposible. Yo mismo me reuní con Briggite Baptiste, activista a quien respeto aunque no comparto su afirmación: “lo natural no existe, es una construcción cultural”. Aseveraciones como estas son base de la Ideología de género, que no inventamos nosotros pues, desde 1968 hay abundante literatura sobre la “deconstrucción del género” y postulados como la Teoría queer, que tampoco inventamos, hacen parte de esa ideología.

El problema no es esta ideología per se, porque los conciudadanos LGTBI son libres de vivir sus circunstancias, decisiones y convicciones. Lo que nos moviliza desde hace 5 años es que se pretenda enseñar a nuestros hijos que “la sexualidad humana es 100% una construcción cultural, que nada tiene que ver con la biología”.

Se repiten en sus insultos: “Ignorantes”, “religiosos”, ¿estos sí son argumentos? Pues no aportan al debate, y sí descalifican a los creyentes por su condición de fe. Eso sí es discriminación y no contra mí, contra la mayoría de la población colombiana que es católica y evangélica. Por cierto, la palabra homofobia, una supuesta enfermedad, acuñada por ellos, polariza y nos hace ver como los “enemigos a eliminar”, ¡qué peligro su cristianofobia!

@7MarcoFidelR

Publicado: junio 3 de 2017