Las Farc serán como el Hezbollah libanés: un partido político legal, pero con un gigantesco grupo armado a su servicio.

En plena época de la violencia, el partido comunista colombiano puso en marcha la nefasta fórmula de la “combinación de todas las formas de lucha”. Harían activismo político en los centros urbanos, mientras que en las zonas rurales se armarían “grupos de autodefensa”. Así, nacieron las Farc, como brazo armado de los comunistas.

Años después, el virus criminal hizo la mutación. Narra el investigador norteamericano, Steven Dudley en su obra Armas y Urnas que “bajo el amparo de las conversaciones de paz que las guerrillas iniciaron con el gobierno a comienzos de los años ochenta, las Farc decidieron crear su propio partido político, separado del partido comunista, que las guerrillas llamaron la Unión Patriótica o UP. Formado como una mezcla del partido comunista y de las Farc, la UP fue la encarnación de todas las formas de lucha…”.

Las Farc siempre lo han dicho. Si en algo han sido sinceras es en que no abandonarán la lucha y que no se desmovilizaran. Como mucho, y en eso han sido repetitivos los cabecillas de esa estructura criminal, “dejarán las armas”, lo que estrictamente no significa una renunciación a la combinación de todas las formas de lucha.

No falta mucho para que Timochenko y sus secuaces anuncien el nacimiento del partido político con el que cogobernarán a Colombia. Pero antes de que ello suceda, ya montaron su estructura armada, con 1200 escoltas adscritos a la unidad nacional de protección.

La combinación de armas y votos, resulta letal. Las fuerzas del orden siempre han sido apolíticas y se limitan a cumplir con su función. Lo mismo sucede con el personal destinado a los esquemas de seguridad. Es impensable que los escoltas de un dirigente cualquiera, a la vez sean militantes del partido de éste. Aquello convertiría a la democracia colombiana en un remedo del lejano oeste, en el que los líderes hacían política rodeados de prosélitos con revólver en mano.

En aquellos lugares donde esto ocurre, los resultados son catastróficos. Está el caso de Hezbollah –Partido de Dios-, colectividad política libanesa liderada por musulmanes chiitas, regida por Hassan Nasrallah, un individuo que es catalogado como terrorista internacional. En 2015, el departamento del Tesoro de los Estados Unidos incluyó a los principales líderes de Hezbollah en la denominada Lista Clinton al confirmar que ese partido “le ha proveído apoyo militar, entrenamiento, asesoría y apoyo logístico al régimen sirio de Bashar Al Assad…Hezbollah ha coordinado su apoyo militar con oficiales de alto rango del régimen de Assad. Bajo la dirección del secretario general de ese partido, Hassan Nasrallah, Hezbollah ha escalado su ayuda militar a siria desde mediados de 2012”.

Uniformes de los brazos armados de las Farc y de Hezbollah

Desde 1997, el departamento de Estado incluyó a Hezbollah y a las Farc en su lista de “organizaciones terroristas internacionales”.

La existencia de un grupo armado, integrado por 1200 hombres que posarán de escoltas, se constituye en una seria amenaza contra la democracia colombiana. Las Farc no desmovilizarán a más de 8 mil personas. Resulta estrambótico entonces que el 15% de las Farc continúen en armas, bajo la figura de “personal dedicado a la seguridad” de los miembros de esa estructura criminal.

Aunque estarán integrados a la denominada unidad nacional de protección, aquellos hombres no tendrán control alguno y sólo le responderán a sus superiores políticos, es decir a Timochenko y demás cabecillas de la guerrilla.

En tiempos de campaña, quienes sean candidatos de las Farc, recorrerán al país rodeados por 1200 hombres fuerte armados, lo cual no deja de ser una amenaza contra el elector, dados los antecedentes violentos de esos sujetos. Colombia, en pocas palabras, está ad portas de la legalización del proselitismo armado.

Y lo harán de frente y sin miedo. Así como el emblema de Hizbollah es una mano empuñando un fusil Kalashnikov, el uniforme de los escoltas farianos tiene estampada una pistola muy grande en el frente, para que quienes los vean sepan a qué atenerse.

@IrreverentesCol

Publicado: junio 22 de 2017