Dominica es una pequeña isla caribeña en la que habitan poco más de 70 mil personas y decenas de miles de empresas offshore.

Es un lugar perfecto para guardar dinero. La discreción tiene un acompañante excepcional: el no pago de impuestos. 

Los formularios para la creación de una corporación en Dominica son fáciles de llenar. Los requisitos son mínimos y tal vez esa fue una de las razones por las que en noviembre de 20 de 2012, el cuestionado empresario Alex Saab resolvió crear un banco en esa isla. 

La ley que regula la creación de bancos offshore en aquel país es extremadamente laxa. Básicamente, el interesado debe, de acuerdo con las secciones 4 y 5 de la norma sobre la materia, cancelarle a la contaduría general de Dominica las tarifas establecidas -$8 mil dólares- para efectos de que el ministerio de Finanzas pueda emitir la licencia, tal y como ocurrió en el caso de Saab. 

Así nació el ASA Bank and Trust del que Alex Saab figuraba como director. La entidad estaba ubicada en la avenida Kennedy de la ciudad de Roseau, capital del pequeño país. Curiosamente, sobre esa misma avenida está ubicada la oficina del primer Ministro. 

De acuerdo con los documentos públicos a que tuvo acceso este portal, en Dominica actualmente operan 17 bancos offshore y a 8 más les han sido revocados sus respectivos permisos de operación.

Uno de los bancos que perdió la licencia es el que perteneció al hombre que hoy está en la mira de la justicia de los Estados Unidos. 

Efectivamente, a través de la regla estatutaria número 13 del 21 de abril de 2016, el ministro de Finanzas de la isla Roosevelt Skerrit canceló el permiso de funcionamiento del banco de Alex Naín Saab Moran. 

En la decisión adoptada por el gobierno dominiqués, no se expone el motivo de la cancelación, pero no es difícil deducirlo. Desde siempre, el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos ha estado encima de los bancos creados en los paraísos fiscales, con el propósito de evitar que se conviertan en lavanderías de dinero.

De hecho, para el Departamento de Estado de los Estados Unidos, Dominica es uno de los países del Caribe donde más dinero se lava en el mundo. En el informe que sobre el particular emitió el gobierno estadounidense en 2019, se hace una referencia directa a la decisión del gobierno de la pequeña isla de revocar las licencias de algunos bancos offshore: “Entre 2016 y 2018, Dominica revocó la licencia de 8 bancos offshore”.

Entre aquellos estaba el ASA Bank and Trust de Saab Moran. 

Nunca se sabrá cuánto dinero se movió a través de aquella entidad que fue creada poco después de que Saab se quedara con el multimillonario contrato para levantar casas prefabricadas a través de una de sus empresas, el denominado Fondo Global de Construcción, negocio en el que Juan Manuel Santos y su canciller María Ángela Holguín participaron como “padrinos” del empresario, al presentarlo como representante por Colombia, el día que se suscribió el contrato en medio de la gran parafernalia chavista. 

Era tal el nivel de corrupción de aquel contrato, a través del que Saab desvió cerca de $700 millones de dólares, que la empresa Fondo Global de Construcción fue creada en Colombia menos de una semana antes de la firma del convenio en el participaron Chávez y el expresidente Santos, quien hoy día asegura no tener idea sobre Alex Saab, a pesar de que permitió que fuera presentado como representante de Colombia en el acto cuyo video está circulando masivamente. 

 Cuando Saab sea extraditado a Estados Unidos y la fiscalía y el FBI destapen sus cartas, el mundo entero conocerá detalles de la red de corrupción liderada por él y, particularmente, cuánto dinero alcanzó a desviar ese sujeto a través del ASA Bank and Trust durante los tres años y medio que estuvo activo en la caribeña isla de Dominica. 

@IrreverentesCol

Publicado: junio 24 de 2020