Para nadie es secreta la inclinación ideológica del arzobispo de Cali, monseñor Darío de Jesús Monsalve quien desde su destacada posición en el clero colombiano, fue uno de los mayores impulsores del acuerdo con la banda terrorista de las Farc.

Es claro que la Iglesia ha sido desde siempre una promotora de la convivencia pacífica y de la reconciliación entre los colombianos. Con ocasión del proceso de paz que condujo a la desmovilización de las desaparecidas autodefensas unidas de Colombia, importantes jerarcas católicos como monseñor Germán García –QEPD- y monseñor Julio César Vidal fueron definitivos para ayudar al desmonte de esa estructura, cuyos principales jefes fueron conducidos a la cárcel y luego extraditados a los Estados Unidos.

La posición de la Iglesia, durante aquel proceso de diálogo, era vertical en el sentido de que los responsables de delitos de lesa humanidad, debían recibir castigo judicial y las víctimas tenían que ser reparadas y conocer la verdad de los hechos ocurridos.

Durante el gobierno de Santos, durante los diálogos con las estructuras terroristas Farc y Eln, monseñor Monsalve ha estado más del lado de los victimarios que de las víctimas. A finales de 2015, la ciudadanía quedó estupefacta cuando el prelado propuso que se le rindiera un homenaje a Camilo Torres, el cura guerrillero que en los años 60 del siglo pasado militó en las filas criminales del Eln.

Homenajear a Torres es igual de desafiante que homenajear a Jacobo Arenas, cabecilla histórico de las Farc. Ese tipo de actos, se constituyen en bofetadas a las víctimas de la guerrilla “camilista”, estructura que lleva décadas enteras desangrando a Colombia.

Para monseñor Monsalve, Camilo Torres “tiene mucho que dar y enseñar”, frase inaceptable, tratándose del cabecilla de una banda delincuencial que ha sido protagonista del horror que se ha vivido en nuestro país.

Imagen del arzobispo de Cali que ha indignado a la sociedad vallecaucana

En los últimos días, ha estado circulando una fotografía que tiene indignada a la sociedad vallecaucana. En ella, aparece muy risueño el arzobispo Monsalve, junto a los jefes terroristas, alias Timochenko y alias Marcos Calarcá.

¿Por qué tanta condescendencia con los victimarios y no con las víctimas? Pareciera que monseñor Monsalve olvidó que un escuadrón terrorista de las Farc, el 11 de abril de 2002 secuestró a 12 diputados del Valle del Cauca y 5 años después esa misma organización terrorista fusiló a 11 de ellos.

Y antes de seguir demandando homenajes póstumos para el jefe del Eln, Camilo Torres, debería pensar en las víctimas de la Iglesia La María, cuando una cuadrilla adscrita a ese grupo criminal secuestró a 285 feligreses y asesinó a 3 de ellos.

Lo que los católicos esperan es que sus máximos jerarcas abracen y sonrían con las víctimas y no con los victimarios, como le gusta hacer a monseñor Darío de Jesús Monsalve.

@IrreverentesCol

Publicado: febrero 14 de 2018