Me imagino que cuando el Presidente Juan Manuel Santos, escogió la comitiva para acompañarlo a recibir el Premio Nóbel de Paz, sentiría que él era Noé y por lo tanto debía escoger a los mejores para llevar en su arca. En este caso, el avión presidencial. 

Si uno revisa los invitados encuentra que además de su familia, que es la primera que debe estar por derecho propio, ni más faltaba, los invitados todos, se parecen a la paz de Santos. Grave error, ¿se imaginan que Noé, solo hubiera llevado en su arca a algunos escogidos? ¿En qué hubiera quedado este mundo? 

¿Por qué no invitó a colombianos comunes y corrientes? ¿Por qué no llevó a verdaderos representantes de lo que es Colombia?

Víctimas si llevó, y por supuesto como era de esperarse, son más representativas en la opinión, por tener voz en los medios las del paramilitarismo, periodistas reconocidos. De víctimas de Farc, viajaron vulnerables, que por las pocas oportunidades que la vida les dió repiten lo que les diga el gobierno, así como otras víctimas amigas del proceso de paz. Me gustó ver a Clara Rojas, se merece siempre estar. A Fernándo Londoño, periodista importante, víctima de las Farc, no lo vi jugando póker en el avión. Merecía estar. O sea viajaron, los mismos con las mismas. 

No vi ninguna víctima de El Club El Nogal, no vi a ningún ganadero, industrial o sindicalista al que hayan secuestrado, o familiares asesinados, tampoco vi a soldados víctimas de minas anti personal, no vi a campesinos obligados a sembrar coca a cambio de un pésimo pago o la muerte, no había un solo ambientalista que pudiera explicar los daños por causa de voladura de oleoductos a nuestros ríos, así como las grandes zonas de bosques hoy depredadas por los cultivos de coca. 

Me extrañó que tampoco estuvieran presentes en la comitiva, jóvenes violadas y obligadas a abortar por las Farc. Las madres que hoy suplican a esa guerrilla que les devuelvan sus hijos, reclutados a la fuerza hace años tampoco fueron invitadas. ¿Dónde dejaron a jóvenes obligados desde niños a hacer tareas de rancho, mensajería y cocina?  No vi a las mamás de niños ejecutados por Farc, por no cumplir sus órdenes adecuadamente.

Entre los invitados no hay representantes de bandas criminales, ni del Chapo Guzmán, ni de los carteles de cocaína Mejicanos. Son sus socios y quienes han permitido que Farc se enriquezca para cumplir, según ellos, con el bien de la patria. Siendo el narcotráfico delito conexo, en el Acuerdo de Paz, extraña que socios principales no hagan presencia en tan importante evento. 

Y donde me dejan, que ninguno de los eminentes comandantes de las Farc, fue invitado. Y saber que a Timochenko le hizo homenaje quien leyó, las palabras que antecedieron la entrega al premio. No los llevaron porque seguro les ponían más atención a los guerrilleros que a los invitados al arca de Noé, perdón al avión de Santos. En Noruega, un guerrillero es sensación, viven engañados. Claro, como cuando se van a vivir allá se portan bien y lo único que hacen es hablar sobre unos sueños que dicen tener, pero evitan contar los métodos que usan para conseguirlos, como son el terrorismo, el narcotráfico y las masacres a los más pobres.

Grande sería el presidente Juan Manuel Santos, si el arca, en este caso su avión, estuviera lleno de la verdadera Colombia, que en Oslo hubieran explicado la real situación, la otra cara de la historia. ¿Por qué ese miedo presidente Santos a mostrar nuestra verdadera realidad? 

Olvida el presidente Santos que primero cae un mentiroso que un cojo y que el poder no es para siempre, aunque quién sabe si en su caso, soñará en tenerlo por un largo periodo, producto de un gobierno totalitario entre él y las Farc. Que quede claro que los del NO, que somos más, no lo permitiremos. 

Entre otras, los invitados que faltaron, son aquellos para los cuales, según el presidente Santos, se firmó la paz. Serían los máximos beneficiados. Entonces, ¿por qué no los llevó? ¿Porqué a un Premio tan importante, solo lleva a su combo? ¿Y el resto? Nos tenemos que contentar con ver y observar cómo a través de la mentira nos entregaron a los colombianos y le entregaron nada más y nada menos que el Premio Nóbel de la paz a él.

Hoy, doy gracias a Noé, que tuvo la inteligencia de llevar en su arca a los representantes de todos los seres vivientes, ¿se imaginan que hubiera escogido solo a los que a todo le decían sí? ¿En que mundo viviríamos hoy? 

PD. Lo mejor y más absurdo de todo es que tenemos un Premio Nóbel de paz, sin paz.

@AliciaArango