Hace un año las probabilidades de que el No le ganara al Sí en el plebiscito eran ínfimas. Los recursos limitados de la campaña del No frente a la fortuna incalculable que se puso a la disposición de la campaña del Sí –utilizando todo el andamiaje estatal– era como enfrentar a David en muletas contra Goliat.  Además de la desigualdad material, también nos aventajaron manoseando la constitución cuando bajaron el umbral al 13%. Hagan de cuenta que nos sentamos a jugar una partida de póker con un tramposo que marcó el naipe y no obstante le ganamos.

La dicha que sentimos, rápidamente se disipó durante los días siguientes. Santos, que pasará a la historia como el presidente más mentiroso y traidor que ha pisado la Casa de Nariño, no aceptó la derrota. Haciendo uso de sus habilidades para comprar conciencias derramó hasta la última gota de mermelada para implementar el mismo acuerdo rechazado con arreglos cosméticos.

Ninguno de los puntos álgidos a los que nos opusimos fueron derogados o modificados. Es por eso que hoy nos encontramos con que los máximos responsables de delitos de lesa humanidad y de inundarnos con cocaína están pavoneándose por el país y participando en política sin haber pagado un día de prisión. ¿Se acuerdan cuando dijimos que a los guerrilleros les iban a dar un salario de un millón ochocientos mil pesos? Nos equivocamos, resultó que el salario era de dos millones de pesos. También dijimos que la JEP iba a ser un tribunal para juzgar a los contradictores de las FARC, y aunque no se ha instalado aún, el nombramiento de magistrados abiertamente antiuribistas y contratistas del gobierno deja entrever lo que nos deparará el futuro: los civiles y militares que desgraciadamente tuvieron que enfrentarse y combatir a los terroristas serán los enjuiciados por la Justicia Especial para las FARC.

Frente esta realidad, el Centro Democrático radicó ayer ante la Registraduría un comité promotor para recoger firmas que permitan derogar la JEP, la participación política de las FARC y el blindaje de los acuerdos entre otras cosas. Tenemos 6 meses para recoger cerca de 1.800.000 firmas que nos permitan volver a las urnas para decirle a Juan Manuel Santos y a las FARC –por segunda vez–  que no permitiremos que nuestro país se arrodille ante los terroristas. Tendremos que salir de nuevo a decirles que un proceso de paz no puede dejar de lado la justicia ni el derecho de las víctimas al resarcimiento y a la verdad. También tendremos que recordarles que Pastor Alape, Timochenko, Iván Márquez y compañía no tienen a su haber ningún mérito para sentarse en el congreso, pero sí tienen todos para sentarse en un avión de la DEA que los extradite hacia los Estados Unidos.  Si buscamos un país verdaderamente en paz, tenemos que ejemplarizar a los bandidos para que nuestras futuras generaciones no piensen que en Colombia ser pillo paga.

Los nefastos precedentes que está sentando el gobierno Santos en materia de premios al terrorismo ya empezaron a dar sus frutos: estando en tregua, el ELN provocó un derrame de crudo sin precedentes a la vez que negocia en Quito, mientras que algunos  delincuentes conocidos como “Bacrim”, vienen organizándose bajo el nombre de Autodefensas Gaitanistas con el claro propósito de aparecer como un grupo subversivo más, al que tendrán que colmar de reivindicaciones en una mesa de negociación. Con el precedente de lo regalado a las FARC tendrán que subirnos de nuevo los impuestos para cubrir el altísimo costo de desmovilizar al brazo político de esos bandidos mientras dejan atrás a los que quedan al frente del cada vez más lucrativo negocio de las drogas, de la minería ilegal y de la extorsión.

Este lunes 2 de octubre se cumple un año del plebiscito y muchos saldremos a recordarle al gobierno Santos que no olvidamos y que estamos unidos en bloque para enfrentarnos de nuevo en el referendo por la democracia y la institucionalidad.

Los puntos de encuentro para los diferentes plantones son:

Medellín: Estación San Javier, Comuna 13 a las 5:00 p.m.

Cartagena: Camellón de los Mártires, Centro Histórico a las 5:00 p.m.

Barranquilla: Parque Washington, a las 5:00 p.m.

Bogotá: Sede Centro Democrático, a las 5:00 p.m.

¡Nos vemos!

@ANIABELLO_R

Publicado: septiembre 29 de 2017