Esta semana invito a un editorialista del Boletín Informativo, el número 340, dirigido en Caracas por mi buen amigo Ramón Tello. Este circula semanalmente por internet hasta que Maduro lo suspenda.

El comunismo no pierde elecciones

Eso es lo primero que hay que tener muy claro (el nuevo presidente cubano ganó con el 99,83% de los votos, con un solo partido que cumplió 59 años en el poder). En 2015, el chavismo se descuidó y le fallaron los cálculos. Fueron sorprendidos con la pérdida de la Asamblea Nacional. Sin embargo, no entregaron el poder, nombraron una Asamblea Nacional paralela y se afianzaron más en el Consejo Nacional Electoral y el Tribunal Supremo de Justicia. Aprendieron la lección. En adelante los comicios fueron más manipulados, no tanto con fraude electrónico (que detectarían los testigos internacionales) sino mediante el chantaje (carné de la patria, presión sobre empleados públicos), soborno (compra de conciencia con misiones y bonos), migración de votantes, pero, sobre todo, mesas de votación sin testigos de la oposición.

Estos bandidos lo han asegurado públicamente mil veces: “revolución no hace elecciones y si las hace es para ganar, el pueblo no tiene derecho a votar contra lo que lo beneficia”. Y fue así como arrasaron con las gobernaciones y alcaldías (70% de los votos) no obstante contar con 80% del rechazo popular. En esas elecciones, el 40% de las mesas estuvo sin testigos opositores, ahora sin la logística de los partidos y la presión del Partido Socialista Unido de Venezuela, ese porcentaje puede subir hasta 60%. Aún ganando, no habría quien defendiera los votos.

Con la negativa de Lorenzo Mendoza, la inhabilitación de los que tenían chance, sin la Mesa de Unidad Democrática, sin los 4 millones de votantes exiliados, sin comando de campaña y sin testigos de mesa es imposible ganar. Insistir huele a chanchullo o a ignorancia. Para colmo, de ganar, el electo no podrá ejercer hasta febrero 2019 y seguirá mandando Maduro. La constituyente continuaría decidiendo y lo destituiría del cargo si no obedece. 

Todo este ventajismo desleal fue lo que logró el apoyo internacional. Ahora sale Henri Falcón a poner la torta. Fue alcalde de Barquisimeto y gobernador del estado Lara en dos oportunidades, y, sin embargo, perdió la gobernación de su querido estado por paliza ante una candidata importada y desconocida a la cual le llevaba 27% de votos de ventaja.

¿Y así piensa ganar las presidenciales? La única solución es que los partidos tradicionales y las fuerzas vivas se unan y convenzan a Falcón de su error y dejen a Maduro solo.

Que oiga quien tiene oídos…

Ernesto García Mac Gregor

Es bueno tener en cuenta este ejemplo del país vecino ahora que se acercan las elecciones de gobernadores y alcaldes. Las marchas estudiantiles, convertidas en asonadas como las llama mi amiga Cristina De Toro, son un preludio de lo que maquina tras bambalinas el peligroso marxista Gustavo Petro. Y no dudo que la marcha indígena está también suscitada por la izquierda radical o los grupos armados ilegales que delinquen en El Chocó.

Abramos los ojos para no caer en las garras del comunismo en el 2022.

El Rincón de Dios

“Cuando no se camina al lado de Cristo, que nos guía, nos dispersamos por otras sendas, como la de nuestros propios impulsos ciegos y egoístas, la de propuestas halagadoras pero interesadas, engañadas y volubles, que dejan el vacío y la frustración detrás de sí”. Benedicto XVI

@rafuribe

Publicado: noviembre 23 de 2018