Repudiar un acto terrorista en Colombia no esta permitido para aquellas personas que nos opusimos a la negociación entre el gobierno y las Farc, y no por el acto per se que conllevaría a una supuesta paz,  sino por el nivel de dadivas otorgadas a ese grupo cuyo pasado remoto, fue la lucha de clases pero terminó convertido en una verdadera empresa criminal, muy alejados de sus principios.

La historia la sabemos todos, que hoy pretenda pasar de agache por algunos, no les borra el camino sangriento y miserable que los sitúa en este presente.

Insistentemente se pidió justicia; bajo ningún concepto, se puede hablar de paz sin ella, son palabras que forman una sinfonía bajo la cual, todos podríamos danzar, pero la ausencia de una justicia, determina inconformismos y no solo el sin sabor que sentimos los que hemos sido victimas directas del conflicto, también abre la puerta para invitar a los demás personajes, que aprendieron que ser malo en Colombia sí paga, a pretender doblegar al Estado para recibir los grandes beneficios que otorga un gobierno que se deja chantajear con tal de firmar un papel, bajo cámaras y luces en medio de un gran show internacional.

No es difícil hacer la ecuación perversa, aquí entre nos, la he pensado hasta yo y no soy ni criminal, ni secuestradora ni nada por el estilo, pero a veces el desgaste cotidiano, el ver a la gente decente que le va mal, que se ahoga pagando cada día más impuestos, que no comen las tres comidas a pesar de trabajar intensamente, que no tienen acceso a buena educación, trasporte o salud y que los que se roban los dineros de la salud y la educación, viven en casas de miles de millones de pesos y no les pasa nada porque la justicia no actúa, que las carreteras en Colombia están llenas de huecos, (donde existen carreteras) que estamos desbordados de peajes y que no podemos acceder a un cargo público porque no somos de la rosca o que necesitamos pagar más de 100 mil pesos por un pasaporte para salir del país (Timochenko sale del país sin pasaporte ni visas), nos hacen pensar que los bobos somos los decentes en medio de un mar de avivatos en donde ellos son dueños de la justicia.

Y no, no podemos opinar porque para los que nos quejamos, somos los que ocasionamos el atentado terrorista que se presentó en el Centro Comercial Andino, ya que consideran que al exponer la ecuación perversa, es hacer politiquería con los muertos y que esas victimas nos conviene a nosotros. Hay que ser muy perversos para plantear ese panorama… ¿Quiénes son entonces los que están enfermos de odio?

P.D.  1. El ELN manifestó que repudiaba lo ocurrido en el Andino y que ellos no fueron los autores…

El 12 de abril de 1999 a las 10.45 am, en pleno vuelo comercial, 5 hombres se pararon de sus sillas, se pusieron pasamontañas y sacaron armas, tomaron el mando del vuelo, y quien tomó la vocería, nos manifestó a los pasajeros que eran un grupo de las Autodefensas Unidas de Colombia; cuando el vuelo aterrizó en medio de la selva, habían más de 300 hombres en esa pista improvisada, ninguno de ellos tenia insignias, ya entrada la tarde, después de asegurar el golpe de la operación, cuando ya estaban seguros de que nos habían quitado la libertad, nos contaron que eran del ELN.

Esta demostrado que entre mayor grado de perversidad, Juan Manuel Santos el presidente de esta precaria Nación, más rápido se sienta a negociar con ellos.

Y sí, me sigo quejando y no tengo por qué pedirle permiso a nadie; muy a pesar de algunas personas, Colombia sigue siendo un débil Estado Social de Derecho enmarcado en una Carta Constitucional que me permite a mi, y a cualquiera, manifestar una opinión.

2. En medio del secuestro en el Frente María Cano, un día estaba tan aburrida que un guerrillero me permitió ayudarle a limpiar armas (sin municiones). Vi muchas más armas ese día, que las que han entregado las Farc a la misión de la ONU. ¿Dónde están todas las armas de todos los frentes de las Farc presidente Santos?

@LeszliKalli

Publicado: junio 21 de 2017