En múltiples oportunidades se ha denunciado el estilo arbitrario del exsuperintendente de Industria y Comercio, Pablo Felipe Robledo, célebre por perseguir implacablemente a todo aquel que él graduara como enemigo personal y por tapar las irregularidades de sus amigos.

Para llevar a cabo los montajes que hizo al frente de la SIC, recurrió a los servicios profesionales de personas siniestras como el exfiscal Juan Vicente Valbuena –funcionario que salió por la puerta de atrás de la fiscalía general de la nación- y el peligroso Laude Fernández, líder de una banda dedicada a la interceptación ilegal de comunicaciones.

En las grabaciones del fallecido Jorge Enrique Pizano queda perfectamente establecido que Pablo Felipe Robledo conoció, en condición de superintendente, todas las evidencias con las que se probaba el comportamiento corrupto de Odebrecht.

Al respecto, el senador de cambio radical –partido del que hace parte el exsuperintendente Robledo-, Rodrigo Lara Restrepo hizo fuertes señalamientos a través de su cuenta Twitter. En un mensaje, escribió que “La Superintenden. SIC anterior obró con amplia selectividad: duro con los enemigos suave con los amigos. Se inventó abusivamente una especia de terminación administrativa de un contrato público para así salvar de la caducidad y sus consecuencias a Odebrecht y sus socios colombianos”.

 

Lara fue mucho más allá en sus señalamientos contra el cuestionado Pablo Felipe Robledo al indicar que “Odebrecht demandó al Estado colombiano: Cómo explicar a los colombianos que esta empresa corrupta pueda demandarnos a todos? Sencillo: gracias al favor que les hizo el Superintendente Robledo salvándolos inexplicablemente de la caducidad”.

 

Robledo se ha defendido diciendo que abrió un proceso contra Odebrecht y su socio colombiano, Corficolombiana, empresa de Luis Carlos Sarmiento Angulo. Lo que no dice es que dicha investigación fue habilidosamente notificada el último día en el que él fungió como Superintendente, luego de muchos años de haber engavetado las pruebas que tenía en su poder.

Robledo no es una persona transparente. Empezó su carrera pública en el DAS, durante los oscuros años del proceso 8000. Es compañero e íntimo amigo del exvicefiscal Jorge Fernando Perdomo. Ahora que está en el asfalto, ha puesto a sonar su nombre como posible candidato a la alcaldía de Bogotá. Otras voces aseguran que apoyará decididamente la candidatura del poco preparado exsecretario de gobierno de Peñalosa, Miguel Uribe Turbay.

Lo cierto es que al margen de sus maniobras políticas, hoy está en el ojo del huracán por los favorecimientos que posiblemente le hizo a la empresa Odebrecht. Cuando el mundo entero cerraba filas contra aquella empresa promotora de corrupción, en Colombia las autoridades se hicieron los de la vista gorda, particularmente el exsuperintendente Pablo Felipe Robledo y el exdirector de la agencia de defensa jurídica del Estado, Luis Guillermo Vélez Cabrera.

Le corresponderá a la fiscalía general de la nación entrar a investigar el proceder de Robledo y determinar si el manejo selectivo y abiertamente cuestionable que le dio a Odebrecht, constituye algún delito. De ser así, ese exfuncionario santista debe responder penalmente por su comportamiento.

@IrreverentesCol       

Publicado: noviembre 27 de 2018