Votaremos bien temprano, porque no queremos prorrogar el comienzo de una nueva etapa en la historia de Colombia.

Vamos a cumplirle a la Democracia, hoy amenazada por el neo-marxismo, perversa ideología que se opone a la integridad moral y social del ser humano.

Votaremos por la Libertad, para acabar, entre muchas angustias, con la incertidumbre económica que tiene en ascuas a millones de compatriotas, quienes ven con justificado nerviosismo su futuro inmediato. Urge darles una señal de confianza a los inversionistas locales y del mundo, para que puedan llevar a feliz término sus proyectos y negocios.

Pasaremos la cuenta de cobro: quienes votamos No en el Plebiscito, votaremos Sí a la Legalidad, el emprendimiento y la equidad. Porque somos enemigos de la impunidad. ¡Basta ya de falacias!

Votaremos por un Presidente con los pantalones bien puestos, capaz de enfrentar y combatir el narcotráfico y el microtráfico que hoy devora las calles y parques de nuestras ciudades y pueblos.

Queremos elegir a la primera mujer Vicepresidente de Colombia. En el caso de nuestras preferencias, una dama que ha demostrado eficiencia, independencia y capacidad de gestión; una mujer valiente que ha sabido hacerse a pulso, superando con creces los retos que le ha puesto la vida.

Vamos a votar por líderes que se la juegan por la gente honesta de esta tierra bendita, porque no estamos dispuestos a ver destruido nuestro país por quienes se arrodillan ante una dinámica de poder mafiosa, que avala con su silencio el terrorismo de Estado, y es incapaz de reconocer al castro-chavismo como una amenaza real, de carne y hueso.

Votaremos por un Presidente capaz de devolverle la confianza a la Nación, una figura joven que representa millones de hombres y mujeres creativos, inteligentes, emprendedores y optimistas, colombianos que comprenden lo que significa el sagrado valor del trabajo para crear posibilidades ciertas de desarrollo. Ellos necesitan un gobernante que los apoye; no un dictador que los persiga.

Es nuestro objetivo garantizar pleno respeto por la familia, los niños y los jóvenes de Colombia. El Estado está en la obligación de respaldar la labor formativa de los padres con sus hijos. Llegó el momento de expulsar de nuestro suelo la ideología de género.

La nueva Colombia quiere oportunidades y buena educación. Por eso, vamos a sepultar con nuestro voto el chantaje de la “paz”, impulsado por los narcos de las Farc y por el equipo negociador de un gobierno que desconoció nuestro triunfo en las urnas, pasando por encima de valores democráticos fundamentales.

Votaremos por un hombre intachable, que puede mirar a los ojos a cualquier interlocutor; un trabajador disciplinado que ha demostrado temple, carácter, sólida preparación académica y decencia a lo largo de su vida.

Nos merecemos un Presidente que sea coherente y leal con todos nosotros. Un Presidente al que podamos creerle.

El próximo domingo 27 de mayo el mensaje debe ser contundente: ni socialismo del siglo XXI, ni continuismo.

Por eso, con mano firme y corazón grande, vamos a apoyar con nuestro voto a la fórmula de Iván Duque y Marta Lucía Ramírez, pues ellos son los más idóneos para convocar un Gran Pacto Nacional, indispensable para proyectar la Colombia que somos cuando nos lo proponemos: visionaria, justa, decidida, orgullosa de sus regiones y de la laboriosidad de su gente.

Con todo respeto: Ahorrémonos la segunda vuelta. Que sea la mejor despedida para este gobierno indigno, que duplicó la deuda externa y dividió la sociedad colombiana con el sofisma de una paz falsa, diabólica cortina de humo de una agenda infestada de cocaína. 

#DuquePresidenteEnPrimeraVuelta

@tamayocollins

Publicado: mayo 23 de 2018