Emocionante e inspirador el discurso pronunciado por el presidente de la República con ocasión de la instalación de las sesiones ordinarias del Congreso de la República, en la tarde del pasado 20 de julio. 

Al oír las palabras del mandatario de los colombianos, queda claro que el jefe de Estado tiene claro el camino que debe emprender nuestro país para salir de horrible crisis, en que la que lo dejó inmerso el gobierno de Juan Manuel Santos. 

Durante poco más de una hora, Duque hizo un balance pormenorizado de lo que han sido los primeros 11 meses de su gobierno. 

Duque es un gobernante que está muy por encima de las pequeñeces de la política. Su gobierno está edificado sobre pilares sólidos.

Con lujo de detalles, narró los logros de todos y cada uno de los ministerios. Los avances en educación, en salud y vivienda, son prueba incontrovertible que la brecha social se ha disminuido durante este primer año de gobierno. 

Respecto al orden público, el presidente ratificó el compromiso de su gobierno, de perseguir sin contemplación a los terroristas, narcotraficantes y expendedores de droga. “Seguiremos aplicando, al amparo del código de policía, el decreto que aprobamos para combatir el microtráfico”, enfatizó el gobernante de los colombianos durante su discurso. 

Hace pocos días, la corte constitucional emitió una insólita sentencia permitiendo el consumo de drogas en los espacios públicos. A pesar de ello, el presidente Duque dejó en claro que la policía no va a dejar de perseguir a los expendedores de drogas, estén donde estén: “No nos equivoquemos: las drogas son el combustible de los grupos armados organizados… Necesitamos que Colombia unida, le diga no a la drogadicción como el destino de sus hijos”.

Igualmente, se refirió al debate que se ha generado respecto de la cadena perpetua para violadores de niños: “Me uno a impulsar la propuesta de cadena perpetua para los abusadores y agresores de los más vulnerables de nuestra sociedad”. 

Aquella expresión del presidente, hizo que el grueso de los senadores y representantes a la Cámara lo ovacionaran de pie. 

Sobre el asesinato de los llamados “líderes sociales”, el presidente ratificó su compromiso de proteger la vida de todos los colombianos. 

Frente a la banda terrorista ELN, Iván Duque Fue claro y contundente: “Colombia no se doblegó ni se doblegará ante el terrorismo. Le demostraremos a los violentos, que unidos jamás nos volverán a afectar y mucho menos nos rendirán. Hoy tenemos claro que Colombia puede sentir dolor, pero jamás rendirse… Lo dejo así de claro: o el ELN entiende que ya le llegó el momento de ponerle fin a todos sus actos criminales y devolver a todos los secuestrados, o será derrotado de manera implacable por la Fuerza Pública, porque el ELN no será un obstáculo para que construyamos la paz en Colombia”.

Sobre casos de reincidencia de miembros del grupo narcoterrorista Farc, el presidente envió un mensaje categórico: “seremos implacables con la reincidencia, porque no aceptamos las burlas al Estado de Derecho en nuestro país”.

Aquella notificación, que fue aplaudida por la mayoría de los congresistas, por supuesto, causó angustia y estupor en el grupo de senadores y congresistas de las Farc y otras estructuras de la extrema izquierda.

Colombia puede tener la tranquilidad y la certeza de que el gobierno está en manos de un líder integral, visionario, con un gran liderazgo y de convicciones firmes. La Colombia que en 2022 entregue Iván Duque, será muchísimo mejor, más moderna y equitativa que la que recibió de manos del corrupto expresidente Juan Manuel Santos.

@IrreverentesCol

Publicado: julio 22 de 2019