Confirmada la designación de Duque como candidato del Centro Democrático, le corresponde al uribismo emprender una campaña hacia la victoria.

Después de una larga precampaña, en la que los aspirantes a ser designados como candidatos del Centro Democrático recorrieron buena parte del país acompañados por el presidente Uribe, el senador Iván Duque Márquez fue escogido, a través del mecanismo de encuestas, como el candidato oficial de la colectividad uribista a la presidencia de la República.

Con el 29.49% que obtuvo en la tercera encuesta, frente al 20.15% de Carlos Holmes Trujillo y 20.06% de Rafael Nieto, Duque quedó oficialmente ungido.

El proceso de selección del candidato se constituyó en un ejercicio democrático que permitió que figuras nuevas y con muy poco reconocimiento pudieran mostrar sus ideas y liderazgo ante el país, como fue el caso del exviceministro de Justicia, Rafael Nieto Loaiza quien tuvo un desempeño admirable en el proceso. A pesar de ser una persona prácticamente desconocida, en menos de 8 meses, abrió un espacio y logró ganarse el afecto de un sector muy significativo del Centro Democrático. Para ser la primera aproximación de Nieto a la política electoral, esta campaña debe ser calificada como un éxito absoluto.

Lo mismo sucede con el exministro y exembajador Carlos Holmes Trujillo quien logró posicionarse en el seno del uribismo. Hay que destacar que, sin el apoyo parlamentario, se consolidó como el segundo en la intención de voto dentro del Centro Democrático.

Tan pronto se produjo el anuncio oficial de la victoria de Iván Duque, Carlos Holmes reconoció el hecho y cumpliendo el compromiso que suscribió durante la campaña, anunció el respaldo al nuevo candidato del CD.

Minutos después de que se conociera el resultado de la última encuesta, Duque personalmente empezó a llamar a los dirigentes más importantes del Centro Democrático con el fin de convocarlos a trabajar mancomunadamente con un mismo objetivo: la victoria en las elecciones presidenciales de 2018.

Y aquella debe ser la consigna de ahora en adelante: Duque candidato, Duque presidente. El Centro Democrático debe consolidar su unidad, mantenerse cohesionado entorno a su candidato y adelantar una campaña ganadora.

En diálogo con LOS IRREVERENTES, el senador José Obdulio Gaviria, uno de los principales impulsores de la candidatura de Duque, aseguró con evidente emoción que “empezaremos una campaña nacional, porque vamos a ganar. Tenemos doctrina, tenemos partido y, lo más importante, tenemos a un gran candidato que nos garantizará la victoria en 2018”.

Por su parte, la jefe de debate de la campaña de Duque, Alicia Arango exaltó ante LOS IRREVERENTES el papel de los otros precandidatos: “Debo felicitar a Paloma Valencia, María del Rosario Guerra, Rafael Nieto y Carlos Holmes Trujillo por la altura y compromiso que le imprimieron al proceso de selección del candidato del Centro Democrático. Con ellos y con los millones de uribistas, emprenderemos una bella campaña, porque Colombia merece un presidente de la talla de Iván Duque”.

Una elección sin vencedores ni vencidos

La designación de Duque como candidato presidencial, debe ser entendida como el resultado de un proceso fraterno al interior del Centro Democrático donde no hubo vencedores ni vencidos. Todos los que buscaron la candidatura eran personas de las más altas calidades políticas, intelectuales y humanas, razón por la que al margen del resultado, cualquiera de los cinco que emularon durante 6 meses habría representado con lujo de competencias el programa de gobierno que el Centro Democrático someterá a consideración del electorado.

Duque tiene mucho terreno ganado. Antes de ser designado como candidato del partido, ya tenía a su favor el respaldo de buena parte de la bancada de su partido. Senadores y representantes a la Cámara de distintas regiones del país que están jugados a fondo para sacar adelante su candidatura y ayudar a facilitar la victoria en las elecciones venideras.

Efecto inmediato

El efecto de tener candidato único, será inmediato. Buena parte del electorado uribista esperaba a que se dirimiera ese asunto para efectos de arrancar la campaña. Hizo carrera la frase de que la gente estaba lista a votar “por el que diga Uribe”. A través del mecanismo de las encuestas, Uribe ya habló y el resultado le fue favorable a Iván Duque.

Seguramente en las próximas encuestas, habrá un resultado positivo, con lo que empezará a registrarse una tendencia favorable que se traducirá en el posicionamiento del candidato del CD antes de que tenga lugar la primera vuelta presidencial, en mayo del año entrante.

@IrreverentesCol

Publicado: diciembre 10 de 2017