Estamos a las puertas de unas elecciones regionales que despejarán el camino  de la nación pues enfrentamos el presunto ascenso de las tendencias populistas  y demagógicas, sumadas a las farianas, por un lado. Por otra parte están las fuerzas democráticas, entre las que conforman el CD, Centro Democrático, bajo la orientación del líder Álvaro Uribe Vélez. Simultáneamente el Presidente Iván Duque requiere una red de alcaldes y gobernadores que profesen los códigos  de la moral política y la eficiencia administrativa, petición que hacemos todos los  ciudadanos, en la expresa exigencia de que los corruptos si vayan a los presidios y sean sujetos de expropiación y castigos no negociables.

El Centro  Democrático en Antioquia ha escogido, para obtener el apoyo de la ciudadanía consciente, a Andrés Guerra para la gobernación y a Alfredo Ramos para la alcaldía de Medellín. Estos dos “muchachos” son ejemplo de ecuanimidad y buen tono. Sabedores del terreno que  cada uno va gobernar, conocen las virtudes y falencias de sus opositores y trabajan por el mutuo respeto. Cada uno de los sufragantes colombianos, por desgracia, tenemos solo un voto para expresar  nuestro compromiso con la democracia y sus ejecutantes. Quisiéramos  elegirlos con más fuerza, pero carecemos de autorización legal. El otro problema son las  listas abiertas donde la mayoría de los postulados se queman  junto a los pocos votos obtenidos, que de aplicarse a los candidatos con mejores posibilidades, sube la cantidad de concejales y diputados electos.   

No obstante, debemos concentrar nuestros votos en personalidades que estamos seguros de su lealtad al partido y a su jerarquía. Los  pocos colados no tienen significación. Pongamos el esfuerzo de los  militantes uribistas y simpatizantes en nombres para el Concejo de Medellín como Julio González, Paulina Arteaga, Simón Molina. La Asamblea Departamental podrá contar con Wilson Gómez, Flor Colombia Caro y otros  valiosos ciudadanos. Importantes son los aspirantes a las alcaldías de los municipios del Valle de Aburrá, El caso Envigado es una experiencia que debe estudiarse y donde ganará Carlos Manuel Uribe quien hará migas y alianzas con Rosa Acevedo, de Itaguí, una  cascada de propuestas factibles. Que así sea, porque caminante si hay camino, se hace camino al votar.

Jaime Jaramillo Panesso

Publicado: octubre 22 de 2019