El hombre es el estilo, y este define cualquier acto que haga en el ejercicio de la vida personal y profesional. Y eso fue lo que le pasó a Donald Trump, su estilo polémico y bravucón le jugó una mala jugada y lo llevaron a perder unas elecciones que no ha debido perder, no solo por el bien en su política de “America First” sino del mundo, con la amenaza de la dictadura comercial de China, basada en la explotación de mano de obra barata, desigualdad entre los costos laborales y las tasas de producción, que no es más que una moderna forma de esclavitud para el pueblo chino.

Desde antes de ser presidente se venía quejando de las prácticas comerciales con ese país, que se ejercían en detrimento del pueblo gringo, desequilibrando la balanza comercial entre los dos países, en el que China llevaba muchas ventajas otorgadas en acuerdos anteriores. Donald logro bajar el déficit comercial en favor de USA. Aunque todavía falta mucho, ojalá el nuevo gobierno no eche para atrás lo ya conquistado.

A pesar de su mala reputación, Trump hizo una gran presidencia. Durante su gobierno por ejemplo se redujo la presencia militar en Afganistán. Increíble acto venido de alguien que da la apariencia de ser un buscador de pleitos. Siempre se opuso a la intervención bélica en otros países. De hecho su periodo es el que menos incursiones violentas ha realizado, dada su aversión a exponer la vida de sus soldados. 

De allí que aunque se lo pidieron no intervino militarmente a Venezuela. Aunque logró imponer nuevamente el bloqueo a Cuba dado el no cumplimiento con lo acordado en el gobierno de Obama de reducir los atentados contra los derechos humanos. Cuba siguió siendo a pesar de ese desbloqueo el país con más presos políticos en el mundo.  

Logró hacer acuerdos entre árabes e israelitas, la que gobiernos anteriores no pudieron, generando la sensación real de un “Nuevo Medio Oriente” en paz.

Renegoció el tratado con Canadá y México, el que era conocido como el peor acuerdo que USA haya realizado, que favoreció las condiciones laborales del empleado gringo. Su obsesión fue siempre beneficiar a USA en el marco del comercio mundial. Su estrategia de producir empleos ha sido la más importante en 50 años. Nunca la economía creció tanto en tan corto tiempo.

Su política ambiental le trajo inconvenientes, sin embargo a pesar de la mala fama de enemigo del medio ambiente, durante su mandato, se cerraron minas de carbón, dándole preponderancia al gas natural, y aunque usted no lo crea, nunca nadie como él, en 130 años, le dio tanta importancia a las energías renovables. 

Le puso “tatequieto” al abominable Parenthood que patrocinaba 50 millones anuales de abortos. En fin, se llenarían ríos de palabras para exponer los grandes logros de su gobierno, sin embargo su estilo detestable y antipático llevó al traste su liderazgo.

@GabrielTorices

Publicado: enero 22 de 2021