Guerrillera de las Farc. No es una apreciación, ni una afirmación lanzada al aire. La amante o exesposa del falso testigo Juan Guillermo Monsalve, Deyanira Gómez Sarmiento, según informes de la inteligencia militar, es o fue miembro activo de la banda terrorista comandada por alias ‘Timochenko’.

Así lo confirman cientos de documentos que fueron revelados recientemente y que dan cuenta de que desde el año 2006, Gómez estuvo vinculada con los frentes 21, 25 y 42 de las Farc. Así mismo, se sospecha que ella, valiéndose de su condición como profesional de la salud adelantó labores de espionaje contra las Fuerzas Militares de Colombia. Toda una delincuente.

Así mismo, se ha establecido que la Gómez delinquía bajo el alias de ‘La Chiqui’.

Uno de los informes de inteligencia, sostiene que esa peligrosa mujer, hoy escondida en las montañas del Canadá, país que le ha concedido asilo político, intentó ser contratada como médica de una unidad militar cerca a Bogotá.

Algo muy relevante en ese informe tiene que ver con la persona que la recomendó: el señor Juan Pablo Prado Torres quien en esa época se desempeñaba como capitán del Ejército.

Las investigaciones patrimoniales de la guerrillera alias ‘La Chiqui’, el nombre de Prado Torres aparece en múltiples oportunidades, lo que confirma que a ese oficial y a la terrorista los une una estrecha relación de amistad, amor y negocios.

Efectivamente, en el año 2014, cuando Prado Torres fungía como oficial de inteligencia del Ejército, le compró a Deyanira un lote ubicado en la calle 12 con carrera 67 en Bogotá, barrio Salazar Gómez. Por ese predio, ubicado en una zona que no es comercial, el coronel Prado pagó $400 millones de pesos. ¿De dónde salió el dinero? ¿Por qué adquirió esa propiedad en un lugar donde no hay actividad económica ninguna?

Lo cierto es que pocos días antes de esa transacción comercial, Prado Torres fue nombrado por el gobierno de Juan Manuel Santos como director de inteligencia militar y desde ese cargo se encargó de prefabricar el escándalo denominado ‘Andrómeda’, intentando vincular al presidente Uribe con actividades de interceptación y seguimiento ilegales.

Deyanira Gómez es presentada como una desvalida víctima que no tiene un centavo, que tuvo que ser beneficiaria de ayudas humanitarias y que, pobrecita ella, se vio forzada a buscar asilo político en Canadá con el apoyo de Acnur y, cómo no, la ONG ‘Human Rights Watch’.

Su patrimonio no es algo menor. Además de la propiedad que le vendió a su íntimo amigo, el coronel Prado, está la tristemente célebre finca ‘La Veranera’, propiedad que, enhorabuena, fue incautada por la fiscalía general.

Como es bien sabido, esa finca fue adquirida en dos momentos. La primera mitad fue comprada por la guerrillera Deyanira Gómez Sarmiento en el 20 de abril de 2016. En marzo de 2015, Monsalve había declarado ante la corte suprema de justicia a favor de Iván Cepeda, senador de las Farc conocido con el alias de ‘Don Iván’. La segunda mitad fue escriturada -a nombre de la mamá de Monsalve, Luz Marina Pineda- en julio de 2018, 4 meses después de que ese falso testigo hablara en contra del presidente Álvaro Uribe.

La propiedad, que en el mejor de los casos tenía un valor comercial que oscila entre los $600 y los $900 millones de pesos, fue declarada por $54 millones.

Ese precio es artificial y demuestra el fraude. Por cierto, nadie entiende porqué Deyanira pagó en efectivo la propiedad.

Además de las herencias, de la finca en la zona cafetera, la hoy prófuga Deyanira Gómez Sarmiento compró en agosto de 2014 un camión cero kilómetros, marca Chevrolet NPR, por el que pagó $80 millones de pesos. Cuatro años antes, en enero de 2010, había comprado una casa en el sur de Bogotá, por la que pagó $132 millones de pesos.

Pero esa no es la única casa que hizo parte del patrimonio de quien fuera la pareja sentimental tanto del falso testigo Juan Guillermo Monsalve y del corrupto excoronel Juan Pablo Prado Torres. El 14 de junio de 2015 pagó $245 millones de pesos por un inmueble ubicado en la localidad de Los Mártires, en el sur de la capital colombiana.

Entre cielo y Tierra no hay nada oculto. Era más que evidente que Deyanira Gómez no es una mansa paloma. Sus dos esposos son delincuentes de altísima peligrosidad. Lo que ahora se confirma es que ella, también estuvo al margen de la ley, como integrante de la banda terrorista de las Farc, donde operaba en la clandestinidad haciéndose llamar como ‘La Chiqui’.

@IrreverentesCol

Publicado: abril 7 de 2021