Empresario que invitó a 3 militares a Europa fue favorecido con millonario contrato para proveer detectores de minas antipersonales inservibles

Entre el 25 de abril y el 16 de mayo del año pasado, un grupo de tres oficiales del ejército con sus respectivas familias estuvieron de paseo por Europa. En efecto, el brigadier general Leonardo Pinto Morales, el coronel Eugenio Ortiz y el coronel Rodrigo Cepeda visitaron a España, Italia, Alemania y Croacia.

Tuvieron un compañero de viaje: el señor Mauricio Restrepo Gómez quien es el representante legal de la empresa RG Comercial S.A, compañía que representa en Colombia a la fábrica alemana de equipos para el desminado, Vallon.

El motivo central del viaje era el de asistir a un seminario sobre desminado humanitario que tuvo lugar en la ciudad de Zagreb, en Croacia.

Estando en Europa, los militares y sus familias aceptaron la invitación que les hizo su amigo el señor Restrepo para conocer distintas ciudades del viejo continente.

El general Pinto es el subjefe del recientemente creado Estado mayor Generador de Fuerza del Ejército Nacional. Por su parte, el coronel Eugenio Ortiz se desempeña como comandante de la brigada de desminado humanitario y el coronel Cepeda es el director del Centro Nacional contra Artefactos Explosivos y Minas Antipersonal del Ejército de Colombia.

La planificación del tour corrió por cuenta del contratista Mauricio Restrepo quien se encargó de incluir en el paseo una visita a Eningen, un pueblito de 11 mil habitantes en el suroccidente de Alemania que, además de tener un hermoso paisaje, hospeda a la fábrica de equipos para el desminado, Vallon.

Como se nota en las fotografías, los 3 oficiales, sus respectivas esposas y el contratista Retrepo Gómez pasaron en grande durante su viaje a Europa. Durante esos 20 días, pudieron afianzar su amistad y cerrar un trato que meses después se materializó en un contrato a favor de la empresa que representada en Colombia por el mecenas del paseo.

Imágenes de los militares, sus familiares y el contratista Mauricio Restrepo durante el viaje a Europa

Colombia es el país del hemisferio occidental con mayor número de minas antipersonal. De acuerdo con las cifras oficiales, el año pasado 44 militares resultaron heridos y 8 muertos por cuenta de esos artefactos, mientras que 19 civiles sufrieron heridas y 3 murieron.

Una de las acciones a las que el gobierno de Santos le ha puesto mayor énfasis como consecuencia del acuerdo con los terroristas de las Farc es la de emprender un plan de largo plazo para desminar a Colombia, tarea que tomará más de 10 años.

Los 3 militares que estuvieron en Europa invitados por el señor Restrepo integran un grupo técnico que recomienda qué equipos debe comprar el Estado a través de la Industria Militar Indumil para llevar a cabo la titánica labor de desminado.

Tres meses después de su regreso de Europa –el 22 de agosto de 2016- el gerente de Indumil, el coronel retirado Juan Manuel Padilla Cepeda firmó el contrato de compraventa nacional número 1-081/2016 por un valor de $13.109.121.600 pesos a favor, nada más ni nada menos, que de la empresa RG Comercial S.A, que es la representante en Colombia de los equipos de desminado alemanes marca Vallon y cuyo representante legal es el generoso señor Mauricio Restrepo Gómez.

Contrato celebrado entre Indumil y el empresario Mauricio Restrepo

Además de la irregularidad que las autoridades deberán entrar a investigar para efectos de imponer las sanciones que haya lugar, pues evidentemente no hubo transparencia en el proceso contractual que se dio con posterioridad a que el interesado viajara por Europa con quienes dieron el visto bueno para la compra de los equipos en cuestión, se presenta un hecho muy preocupante: la obsolescencia de los equipos adquiridos para el desminado.

Ha causado indignación en el país el hecho de que las Farc no hubieran puesto a sus hombres a cumplir la misión de desactivar las minas que esa banda terrorista sembró a lo largo y ancho de la geografía nacional. Esa tarea, con los monumentales riesgos que acarrea, tendrá que ser cumplida por miembros de la Fuerza Pública colombiana y lo menos que se espera es que para tal labor se adquieran los equipos más seguros, cosa que no ocurrió con los detectores de metales marca Vallon que fueron comprados el año pasado.

En el mercado existen otros detectores de minas que tienen incorporados dos sensores de alta sensibilidad: uno para detectar metales y otro para detectar materiales líquidos conductivos no metálicos o altamente resistivos con los que los terroristas fabrican los interruptores de las minas. De acuerdo con un experto en temas de desminado consultado por este portal y que pidió mantener su nombre en reserva por cuenta de su vinculación laboral con una entidad estatal, “la gran mayoría de minas antipersonal que fabricaron artesanalmente las Farc sólo pueden ser detectadas con equipos que cuenten con sensores dobles”. Los detectores adquiridos por Colombia sólo tienen incorporado el detector de metales, mas no el de líquidos.

El mal ejemplo de derroche que ha dado el gobierno por cuenta del supuesto acuerdo de paz con los terroristas empieza a tener consecuencias que podrían terminar siendo fatales. ¿Cómo justificar que Indumil haya procedido a adquirir 724 detectores de metales marca Vallon cuando habrían podido por un precio inferior conseguir otros con mejores características técnicas? Resulta irresponsable que los soldados que saldrán a las zonas de desminado vayan con equipos que no garantizan la inmunidad electromagnética, es decir que no se podrán utilizar en áreas donde haya torres eléctricas o sistemas de propagación de radiofrecuencias.

El experto consultado por LOS IRREVERENTES aseguró que los detectores comprados por Indumil “no son impermeables y no se pueden sumergir totalmente en el agua. Tenga en cuenta que por la topografía colombiana, buena parte de las minas sembradas están en zonas húmedas o pantanosas”.

Al final del día, el empresario Mauricio Restrepo logró lo que quería: firmar un multimillonario contrato y los 3 oficiales del ejército cuyo concepto fue definitivo para hacer la compra, pudieron conocer algunas ciudades de Europa por obra y gracia de la generosa invitación que les hizo el vendedor de los inservibles equipos para desactivar minas, por los que los colombianos pagaron más de 13 mil millones de pesos.

Y mientras todo esto sucedía, el secretario de Transparencia de la presidencia, Camilo Enciso, estaba ocupado urdiendo montajes y persecuciones contra la oposición colombiana

@IrreverentesCol

Publicado: enero 25 de 2017