Deseo una paz donde el Estado no claudique, donde exista justicia, verdad y reparación a las víctimas, una paz donde llegar al congreso sea un honor y no un desprestigio, en donde el que quiera representar al pueblo, se gane el voto libre, con debate, con ideas y no con tamales, plata, mermelada o imposición por temor a represalias porque aún alguien ostenta unas armas.

Llevamos más de 40 años cometiendo los mismos errores.

Hoy se le manda el mensaje claro y equivocado a las presentes y futuras generaciones de colombianos que delinquir sí paga.

Si usted quiere tener un canal de televisión: ¡álcese en armas!

Si usted quiere tener a su disposición 31 emisoras: ¡álcese en armas!

Si usted quiere tener 26 curules: ¡álcese en armas!

Y si usted quiere tener el 10% de lo que le corresponde a los partidos políticos legalmente representados: ¡álcese en armas!

¿Cómo es posible que las Farc hayan usado a los diferentes partidos políticos legalmente representados usando a los diferentes gobiernos y los diferentes procesos de paz para robustecerse?

Para citar simplemente dos ejemplos, en el gobierno anterior, las Farc llegaron a tener oficialmente 8000 milicianos, hoy, según el mismo gobierno, tienen 12.000 milicianos. Aprovecharon la fe de los colombianos en este proceso de paz, para aumentar casi un 50%. De sus filas.

El segundo ejemplo. Las hectáreas de coca que aumentaron en este periodo de diálogos. ¿Cómo habiendo un compromiso para acabar con el narcotráfico, las hectáreas de cultivos ilícitos en Colombia, nos ubicaron de nuevo en el mayor país productor de coca a nivel mundial?

Insisto, una cosa es la paz y otra es que nos crean idiotas. Por lo menos yo, como mujer santandereana, de tierra comunera, tengo de todo excepto de boba.

Estas y otras razones que he venido exponiendo en este espacio de opinión y en mi cuenta de Twitter, es lo que me obligan a votar NO este dos de octubre. Yo sí quiero la paz pero no así.

Estos acuerdos no son una imposición del Estado sino una claudicación del mismo.

Lean los acuerdos y voten con la razón y no con el corazón, esa es mi invitación.

No importa el resultado, yo dejo constancia para en la posteridad, para cuando lleguen los malos momentos que vendrán después de los ríos de dinero moviendo los medios de comunicación, moviendo a los congresistas y a todo el aparato Estatal forzadamente a votar Sí, que aquí sí nos atrevimos a levantar las voces.

En Cuba los comunistas usan la paz para restringirle a los ciudadanos  derechos. Allí no existe la libertad de prensa, simplemente un periódico que es la voz oficial de la dictadura. Aquí en Colombia, en menos de un año, nos trataron de silenciar a dos grandes periodistas. El ultimo, Herbin Hoyos por decisión de las Farc.

¿Será que después del 2 de octubre seremos objetivo militar a los que alzamos voces y no armas?

@leszlikalli