Tenemos que mirarnos a nosotros mismos y buscar el bien superior para el país y las generaciones que vienen.

Con el triunfo del NO el pasado 2 de octubre se han generado una serie de de reflexiones, que en su gran mayoría son optimistas frente a lo que debe venir a los colombianos.

Hemos visto todos como se hace viable recomponer los acuerdos para dejarlos acorde con las expectativas de quienes queremos la paz real para el país.

Sin embargo, algunos, desde su asiento en el Congreso insisten en desconocer y torpedear  el resultado de las votaciones, generando desconfianza y desconcierto en la mente de los ciudadanos.

Algunos sin pensar en el país, piden la renuncia del Presidente. Otros piden repetir el plebiscito o abrir la votación en ciertas zonas, algo francamente absurdo. O como las afirmaciones irresponsables de la Representante Ángela Robledo, pretendiendo asignar responsabilidad al Centro Democrático, cuando es claro que la responsabilidad de los atentados y atrocidades es exclusivamente de las Farc, no de la democracia.

Lo mismo también ha ocurrido dentro del Centro Democrático, en donde el coordinador de uno de los comités del NO, por su egocentrismo, su falta de control y asertividad, sembró inquietudes sobre las estrategias y acciones del expresidente Uribe y los demás líderes de los comités del NO.

Es increíble el grado de irresponsabilidad con el cual algunos asumen cargos de funciones públicas o cargos desde el sector privado, social o desde los medios de comunicación cuyo ejercicio tiene profundas implicaciones en la vida de los colombianos. Personas que arrojan por la borda su sentido moral, ético y racional para intentar argumentar sus locuacidades infundadas, con dolorosas y catastróficas consecuencias.

Todos los colombianos estamos a favor de la paz. Si bien el proceso previo nos distanció, debemos, cada uno, desprendernos del ego que tanto daño hace. En estos momentos tenemos que mirarnos a nosotros mismos y buscar la actividad, precisamente buscar el bien superior para el país y las generaciones que vienen.

No debemos dejarles a niños y jóvenes, el país en ruinas, por el contrario, está en nuestras manos resolver los principales problemas con reflexión profunda, desprendiéndonos de odios, más unidos y solidarios que nunca.

 

@ForerohElvira