Sabiendo que su presencia en el Congreso Nacional está en contra de la voluntad de la gran mayoría del pueblo colombiano que fue muy claro al expresar que no quería verles allí ni siquiera una vez saldaran cuentas con su inventada justicia (JEP), pidieran perdón, repararan a las víctimas y juraran la no repetición, tal como quedó expresado en el plebiscito, los narcoterroristas de las FARC, no solamente siguen desconociendo los poquísimos compromisos que hicieran con el del Nobel de Paz, sino que continúan con esa cobarde arrogancia que los caracteriza y cada día están más desafiantes.

Porque haber elegido a “Benkos Biohó”, para que ocupara hace quince días la curul del prófugo “Iván Márquez”, no fue gratuito. No. La designación del “carnicero” de Bojayá, para que tomara posesión como senador de la República es otra calculada afrenta contra la sociedad, porque, si bien es cierto que todos los altos mandos de las FARC son una caterva de criminales, también hay que reconocer que hay unos bastante peores que otros y ese es el caso del Ariel Zúñiga alias “Benkos Biohó”, máximo responsable de la más repugnante matanza de la que el país tenga memoria.

Otro “honorable” asesino impune con condena vigente de 36 años por crímenes, varios de ellos de lesa humanidad, como por ejemplo, el aleve exterminio de 79 personas (48 de ellos niños), y 100 heridos que se encontraban refugiados en una iglesia, o el desplazamiento de más de 6.000 personas, y todo esto sin contar con las acusaciones por fusilamiento de compañeros y violación de menores.

Y, ¿qué tal la ignominiosa intervención en días pasados de Carlos A. Lozada, luego de que la  JEP le diera permiso para poder acudir al Foro de Sao Pablo, en el que no hizo más que agradecer y enaltecer la labor de la dictadura venezolanay de expresar que no cejarán en su empeño de imponer el ese modelo de socialismo en Colombia?

Muy loable  que el Senado de la República quisiera conmemorar los 200 años de la independencia de Colombia, rindiendo homenaje a los héroes que lucharon por la libertad de la patria ante el yugo de los españoles, sesionando en el Monumento de los Lanceros del Pantano de Vargas (Boyacá).

Sin embargo, si la sola presencia de los peores verdugos que hayamos tenido en la historia desmerecía el acto de reconocimiento, el haberles permitido intervenir para manifestar que ahora ellos van “por la real y definitiva independencia”, que no es otra que el sometimiento al a la dictadura socialista bolivariana,  fue una ofensa para  a los valientes héroes.

¿Hasta cuándo vamos a tener que tolerar los constantes desplantes y la pedantería de esta partida de buitres que, a pesar de su inmensa riqueza, estamos sosteniendo con nuestros impuestos para que en un par de años nos saquen los ojos?

@cdetoro

Publicado: agosto 10 de 2019