El bochornoso espectáculo registrado en los últimos días en Colciencias, resulta lamentable y se constituye en una nueva demostración de que para este gobierno el desarrollo en ciencia y tecnología no tiene ninguna importancia.

El simple hecho de que el presupuesto para Colciencias se haya reducido en un 11% respecto del año pasado es alarmante. Y valga recordar que en el presupuesto inicial del gobierno nacional el recorte iba a ser del 42%, hecho que despertó la indignación de los científicos e investigadores del país que resolvieron salir a las calles a protestar contra el gobierno de Santos que ha sido generoso en la mermelada y totalmente inclemente con la investigación científica.

Un país que no invierte en ciencia y tecnología está condenado a no progresar. Países con elevados niveles de riqueza en Europa, como Finlandia, Suecia e Islandia, que no tienen mayores recursos naturales, lograron estándares importantes de desarrollo gracias a la decidida inversión en ciencia y tecnología.

La Colombia de Santos, contrariando lo que indica el sentido común, ha preferido dilapidar sus recursos en la compra de conciencias a través de la denominada mermelada. Por eso, poca atención le ha prestado a una entidad tan importante como Colciencias, la cual ha sido utilizada como un fortín para pagar favores políticos.

Resulta alarmante que en los 7 años y medio de gobierno, por la dirección de Colciencias hayan pasado 9 directores: Jaime Restrepo Cuartas, Jorge Cano, Carlos Fonseca, Paula Arias, Alicia Ríos, Yaneth Giha, Alejandro Olaya, Cesar Augusto Ocampo y Alejandro Olaya.

Es absurdo el motivo por el que supuestamente declararon insubsistente a Cesar Augusto Ocampo quien venía adelantando un gestión medianamente aceptable a pesar de las dificultades económicas de esa entidad. El gobierno, a través de la ministra de Educación, aseveró que Ocampo había incurrido en faltas administrativas. Así llamó el gobierno a las decisiones adoptadas por él, en aras de reorganizar la errática gestión contractual de Colciencias, departamento que estaba siendo utilizado para pagar favores políticos de todo tipo.

Tan pronto Ocampo se metió de lleno en la reestructuración, su subdirector –que es cuota y protegido del politiquero secretario general de la presidencia, Alfonso Prada- Alejandro Olaya alertó a la Casa de Nariño. Es evidente que el gobierno, en un año electoral, no está dispuesto a perder ni un solo espacio para repartir mermelada, así tenga que echar mano de las míseras finanzas de Colciencias.

Haber utilizado el presupuesto para la investigación científica en la compra de políticos y para el pago de favores, es un daño irremediable. Los de Santos fueron 8 años perdidos para el progreso y el desarrollo científico de Colombia.

@IrreverentesCol

Publicado: enero 15 de 2018