Iván Duque fue un candidato calmado, con cabeza fría que no se salió jamás de control. Sus posturas siempre fueron las mismas, jamás las empeñó ni hizo alianzas en las regiones con lo peor que existía. Por el contrario, siempre recibió con los brazos abiertos a los más débiles en el ejercicio de la política en las regiones, vi cómo rescataba la importancia del ser individual despojado de la maquinaria. Iván como candidato, buscó establecer lazos de confianza con personas que querían un país distinto de tanta polarización, buscó siempre darle la palabra al que llegaba por principios. Para los políticos de antaño en la región, pero sobre todo en Santander, eso generaba dudas, lo veían de forma extraña y preferían sentarse con quien prometiera el oro y el moro. Aquí hasta un grupo de empresarios dirigidos por otros candidatos a Cámara de Representantes que tenían mayor afinidad con los otros pre candidatos, elaboraron campañas en contra de Duque. No lo bajaban de “tibio”. Decían que no poseía la “mano dura” que necesitaba Colombia. Al quedar como candidato único, todos se alinearon y lo apoyaron. Gracias al ruido interno de tibieza que surgió en el seno del mismo partido a nivel regional, eso lo tomó la oposición y obviamente, de tibieza lo comenzaron a comparar con un tierno cerdito y hasta títere del ex presidente y senador, Álvaro Uribe.

Opositores y ya no detractores de Duque pre candidato, nos unimos para defenderlo. Teníamos toda una misión, el rescate de Colombia de las garras del comunismo encabezado por Petro. Los empresarios, los distintos gremios, asociaciones y demás, al unísono evitamos que el comunismo se apropiara de Colombia. Para nadie es un secreto que nos sentimos representados por la sagacidad al elaborar la hoja de ruta para buscar la Libertad del pueblo de Venezuela.

Colombia tiene a una fiera dispuesta a mostrar los dientes a quien atente con la soberanía, no solo de Colombia sino de toda Latinoamérica. La mayoría de presidentes de todo el hemisferio, saben que fue “el cerdito” el arquitecto de tan magna obra. El “cerdito” resultó un león que entiende a Colombia como su manada. El ELN al igual que Maduro y las “disidencias” de las Farc, saben que con este “títere” las cosas cambiaron.

200 personas del circulo de Maduro, tienen hoy prohibido el ingreso a Colombia, la lista aumentará drásticamente. Día a día, al dictador lo acorralan, minuto a minuto, el dictador pierde apoyos. Los tiranos siempre terminan solos y el golpe final, no lo obtienen de los “pitiyanquis” ni las “mafias capitalistas del imperio” ni de “cerdos ni leones”, el golpe lo propicia al final, ese cocodrilo que abunda en las aguas del oportunismo, que es alimentado de la mano del dictador, al final será el cocodrilo, ese ser que está justo al lado del poder, el ser que adula, el ser que está por intereses económicos, quien lo devora.

 Nosotros no tenemos “cerdito”, tenemos el león más grande de la región.

A los políticos una sugerencia, tengan siempre a gente con principios que los rodeen. No alimenten cocodrilos, el día que no tengan forma de alimentar al animal, ustedes serán su alimento.

P.D: ¿Sabían ustedes que los cerdos están dentro del grupo de los animales más inteligentes? Sin embargo, los cerdos no se organizan para atacar, los leones sí. Un león ataca para defender su manada.

A una animalista jamás la pueden ofender si la comparan con un animal. Las zorras son astutas, las perras son leales y las víboras viven tranquilas, sin manos ni pies, alcanzan grandes velocidades y sobre todo, son temidas por el veneno mortal que poseen. Las víboras no atacan a no ser que sean atacadas… en fin, ¡qué maravillosos son los animales!

Quisiera estar representada por cualquiera, excepto por el pobre caimán aguja que no la tiene nada fácil con esa medida de levantar la prohibición para comercializar su carne y piel. Eso es un error del ministro de Medio Ambiente. 

Ojalá rectifiquen. 

@LeszliKalli

Publicado: enero 31 de 2019