El senador uribista de Córdoba, Daniel Cabrales se refiere al ataque reciente que le lanzó Santos, cuando lo llamó mentiroso.

LOS IRREVERENTES.  Santos ha dicho que en tiempos de la tal “postverdad”, personas como usted se inventan cosas como eso de que la tragedia de Mitú fue causada por unos explosivos que habían dejado en esa zona los terroristas de las Farc. Usted ya ha aclarado el asunto y ha ofrecido las explicaciones y las excusas del caso.

Igual, las Farc han cometido acciones de barbarie que estremecieron al mundo, como el atentado al club El Nogal o la masacre en la iglesia de Bojayá, para citarle solamente un par de ejemplos.

DANIEL CABRALES. Con mucha humildad, vuelvo a ratificar las excusas que he presentado. La desfachatez del señor presidente Santos, de volver a tocar el tema, siendo que yo lo rectifiqué una hora después de haber cometido mi error, es infinita.

Pero quiero decirle lo siguiente. Todavía, los colombianos estamos esperando las disculpas del presidente Santos por haberse robado el plebiscito del 2 de octubre del año pasado y no tener el talante democrático y la gallardía para pedirle perdón al pueblo colombiano por ese robo, también por haber aceptado sobornos de Odebrecht con los que pudo robarse las elecciones presidenciales de 2014.

L I. Usted, de manera gallarda ha aceptado su equivocación. Lo indujeron a error y eso le puede pasar a cualquier ser humano. Pero a Santos, que es un embustero de todas las horas, no le queda bien venir a hablar de verdades, “postverdades” y mentiras.

D C. En el año 2010 me recorrí al departamento de Córdoba pidiendo el voto por Juan Manuel Santos. Todavía recuerdo un episodio que muestra de cuerpo entero a quien hoy es el presidente de Colombia: en plena campaña, Santos iba a ir a una reunión en la universidad de Córdoba. Minutos antes, le informamos que en el claustro había un grupo de estudiantes que tenía una actitud no muy agradable con la visita de él. Juan Manuel Santos, cobardemente decidió retirarse para no darle la cara a los estudiantes y no atender el debate como correspondía.

Vuelvo a preguntar, ¿dónde están las disculpas de Juan Manuel Santos, quien viene diciéndonos mentiras a los colombianos desde 2010? Porque yo ya le pedí perdón al país por el error que cometí.

L I. Se nota muy envalentonado el presidente Santos, llamando mentiroso a un opositor legítimo y democrático como usted, pero al mismo tiempo muy callado frente a las mentiras que han dicho sus contertulios de las Farc, en temas importantísimos, como por ejemplo los niños reclutados forzosamente que no han querido devolver a sus hogares.

D C. Tras ladrón, bufón. Todavía estamos esperando la liberación de los niños reclutados por las Farc; todavía estamos esperando que nos den información sobre los centenares de desaparecidos a cargo de ese grupo terrorista.

En este proceso no hay verdad, no hay justicia, no hay reparación. Simplemente hay un perdón presidencial con miras a entregarle el gobierno de Colombia a las Farc y dejar a nuestro país ad portas de lo que hoy padece el pueblo hermano de Venezuela.

L I. No podemos dejar pasar esta entrevista sin preguntarle por Córdoba. Usted es uno de los líderes uribistas más importantes de ese departamento. Cuéntenos, ¿cuál es la actitud de los cordobeses, que han padecido durante décadas el rigor de la violencia terrorista, frente al acuerdo Santos-Timochenko?

D C. El departamento de Córdoba ha sido víctima de todas las manifestaciones de terror. Primero tuvimos la violencia política. Después llegaron las guerrillas. Años después, padecimos a los paramilitares. Hemos sufrido las secuelas del narcotráfico.

Noto a la gente con mucha preocupación. La gran cantidad de cultivos de coca que hay aquí en el departamento de Córdoba es el combustible de la violencia.

Es muy frustrante. Nosotros íbamos avanzando en la seguridad y con tristeza registramos el retroceso de la misma. Ahora, hemos visto cómo ha aumentado el microtráfico en los colegios.

Montería no es la excepción. Aquí hemos rechazado vehementemente todo lo que pasa en el proceso de paz.

A pesar de las grandes fuerzas políticas que rodean al presidente Santos, vemos cómo, por ejemplo en Montería, la voluntad de la gente se ha impuesto sobre la maquinaria oficialista. Santos perdió en 2014 en Montería y en esta ciudad volvió a perder el pasado 2 de octubre, cuando se votó el plebiscito.

@IrreverentesCol

Publicado: abril 7 de 2017